8 de febrero de 2014 -– En las audiencias de la Comisión de
Relaciones Exteriores del Senado del 6 de febrero, que se llevaron a
cabo para interrogar a Noah Mamet, postulado por Barack Obama como
embajador de Estados Unidos en Argentina, el presidente de la Comisión,
senador Bob Menendez (demócrata por Nueva Jersey) y el senador Marco
Rubio (republicano por Florida), se pronunciaron a favor de un cambio de
régimen en Argentina, rebuznando que su comportamiento
"antidemocrático" lo hace un aliado poco confiable para Estados Unidos.
Con
su comportamiento demente, estos dos tontos buscan hacerse querer por
el imperio británico, que quiere derrocar al gobierno de Cristina
Fernández de Kirchner.
Rubio dijo que solo "con un nuevo
gobierno" cambiará la situación interna del país, mintiendo al decir que
el poder judicial en Argentina no es independiente, y que el gobierno
eliminó la libertad de prensa. Y tuvo el descaro de afirmar que "ni
siquiera Corea del Norte se ha atrevido a burlarse de nosotros" como lo
ha hecho Argentina, alegando que el hecho de que el gobierno argentino
se haya negado a capitular ante los fondos buitre de Wall Street y la
City de Londres es "prueba" de que Argentina "no quiere pagarle" a sus
acreedores.
Menendez, quien introdujo un proyecto de ley para
imponer nuevas sanciones a Irán, ¿va también a proponer que bombardeen a
Argentina? En su perorata, insistió en que Argentina "está en la lista
de países que estamos... observando atentamente con respecto a la
cuestión de las drogas y los narcóticos", quejándose con un bramido de
que el gobierno argentino tampoco está cooperando en el combate al
lavado de dinero de las drogas.
Jorge Capitanich, jefe del
Consejo de Ministros, escogió sus palabras para responder a los dos
senadores en la conferencia de prensa que dio el viernes 7,
particularmente con respecto a las acusaciones de lavado de dinero de
las drogas. Luego de exigir respeto para las instituciones soberanas de
Argentina, acusó a los dos senadores de que sus declaraciones
"representan la usina de los grupos de poder que defienden a los fondos
buitre y propugnan la intervención en [otros] países". Y preguntó:
"¿Quiénes son los que efectivamente protegen el lavado de activos
financieros en el mundo? Los grandes bancos y las grandes corporaciones
que precisamente tienen asiento en las primeras potencias mundiales. Son
los países más poderosos de la tierra los que más pregonan la
existencia de paraísos fiscales, para propiciar el lavado de activos
financieros", dijo.
Fuente: LaRouche Pac