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domingo, 25 de noviembre de 2018
martes, 18 de septiembre de 2018
lunes, 4 de junio de 2018
lunes, 7 de mayo de 2018
miércoles, 2 de mayo de 2018
viernes, 30 de marzo de 2018
lunes, 29 de enero de 2018
India libra una batalla contra China a través de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático
domingo, 10 de diciembre de 2017
domingo, 3 de diciembre de 2017
Los musulmanes Rohingya de Myanmar. "El Papa y la masacre de los otros, entre China y La India". (VIDEO)
28/11/2017 - Programa Detrás de la Razón: "El Papa y la masacre de los otros, entre China y La India".
Fuente: Hispan TV
Fuente: Hispan TV
sábado, 2 de diciembre de 2017
Rusia, China e India presentan nueva red de comercio de oro (INFOGRAFÍA)
Infografía: El Banco de Rusia tiene ahora 1801 toneladas de oro en sus reservas oficiales.
Por Ronan Manly, BullionStar. com
Uno de los eventos más notables en el calendario del mercado de metales preciosos de Rusia es la conferencia anual "Russian Bullion Market". Anteriormente conocido como los Premios Rusos de Lingotes, esta conferencia, ahora en su décimo año, tuvo lugar este año el viernes 24 de noviembre en Moscú. Entre los oradores, la inclusión más notable fue probablemente Sergey Shvetsov, primer vicepresidente del banco central ruso, el Banco de Rusia.
En su discurso, Shvetsov proporcionó una actualización sobre un importante desarrollo que involucra al banco central ruso en el mercado mundial del oro, y dio una visión más profunda de la continua importancia del oro físico para los intereses económicos y estratégicos a largo plazo de la Federación Rusa.
En primer lugar, en su discurso, Shvetsov confirmó que el grupo de países BRICS está ahora en negociaciones para establecer su propio sistema de comercio de oro. Como recordatorio, los cinco países BRICS son la Federación de Rusia, China, la India, Sudáfrica y el Brasil.
Cuatro de estas naciones se encuentran entre los mayores productores mundiales de oro, a saber, China, Rusia, Sudáfrica y Brasil. Además, dos de estas naciones son los dos mayores importadores y consumidores mundiales de oro físico, a saber, China y Rusia. Así que lo que estas economías tienen en común es que todos ellos son los principales actores en el mercado mundial del oro físico.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Zero Hedge
Por Ronan Manly, BullionStar. com
Uno de los eventos más notables en el calendario del mercado de metales preciosos de Rusia es la conferencia anual "Russian Bullion Market". Anteriormente conocido como los Premios Rusos de Lingotes, esta conferencia, ahora en su décimo año, tuvo lugar este año el viernes 24 de noviembre en Moscú. Entre los oradores, la inclusión más notable fue probablemente Sergey Shvetsov, primer vicepresidente del banco central ruso, el Banco de Rusia.
En su discurso, Shvetsov proporcionó una actualización sobre un importante desarrollo que involucra al banco central ruso en el mercado mundial del oro, y dio una visión más profunda de la continua importancia del oro físico para los intereses económicos y estratégicos a largo plazo de la Federación Rusa.
En primer lugar, en su discurso, Shvetsov confirmó que el grupo de países BRICS está ahora en negociaciones para establecer su propio sistema de comercio de oro. Como recordatorio, los cinco países BRICS son la Federación de Rusia, China, la India, Sudáfrica y el Brasil.
Cuatro de estas naciones se encuentran entre los mayores productores mundiales de oro, a saber, China, Rusia, Sudáfrica y Brasil. Además, dos de estas naciones son los dos mayores importadores y consumidores mundiales de oro físico, a saber, China y Rusia. Así que lo que estas economías tienen en común es que todos ellos son los principales actores en el mercado mundial del oro físico.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Zero Hedge
viernes, 17 de noviembre de 2017
India mantiene abiertas sus opciones en el "Cuádruple" espectáculo itinerante liderado por Estados Unidos
Por M.K. BHADRAKUMAR. 15/11/2017.
En vísperas de la Cumbre de Asia Oriental que se está celebrando en Filipinas, diplomáticos de los Estados Unidos, el Japón, Australia y la India se reunieron en Manila el domingo para debatir las cuestiones de seguridad y estabilidad de la región de Asia y el Pacífico.
El único precursor del formato cuadrilateral en Asia-Pacífico -el argot americano es el "Quad" - fue cuando estos cuatro países (más Singapur) celebraron una reunión similar en mayo de 2007 - coincidentemente, en Manila al margen del Foro Regional de la ASEAN.
Singapur estuvo ausente del evento del domingo. Singapur está revisando sus políticas hacia China (a pesar de su fuerte alianza con Estados Unidos). Espera convertirse en un centro regional de la Iniciativa China para el cinturón y las carreteras y, como presidente de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental durante el próximo año, planea calmar las disputadas aguas del Mar del Sur de China.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
En vísperas de la Cumbre de Asia Oriental que se está celebrando en Filipinas, diplomáticos de los Estados Unidos, el Japón, Australia y la India se reunieron en Manila el domingo para debatir las cuestiones de seguridad y estabilidad de la región de Asia y el Pacífico.
El único precursor del formato cuadrilateral en Asia-Pacífico -el argot americano es el "Quad" - fue cuando estos cuatro países (más Singapur) celebraron una reunión similar en mayo de 2007 - coincidentemente, en Manila al margen del Foro Regional de la ASEAN.
Singapur estuvo ausente del evento del domingo. Singapur está revisando sus políticas hacia China (a pesar de su fuerte alianza con Estados Unidos). Espera convertirse en un centro regional de la Iniciativa China para el cinturón y las carreteras y, como presidente de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental durante el próximo año, planea calmar las disputadas aguas del Mar del Sur de China.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
sábado, 11 de noviembre de 2017
Abren el Chakra a EE.UU.: Rusia quiere saber quién entra en su submarino en India y por qué
El mando indio invitó a expertos militares estadounidenses a entrar en un submarino nuclear que formalmente es propiedad de Rusia.
"Un escándalo sin precedentes ha estallado entre Rusia e India", escribe el periódico ruso Kommersant. Según el medio, Moscú "sospecha" que una delegación de la Marina de EE.UU. accedió al interior de un submarino de ataque clase Schuka-B ('Akula actualizado' para la OTAN) transferido a la India.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: RT
"Un escándalo sin precedentes ha estallado entre Rusia e India", escribe el periódico ruso Kommersant. Según el medio, Moscú "sospecha" que una delegación de la Marina de EE.UU. accedió al interior de un submarino de ataque clase Schuka-B ('Akula actualizado' para la OTAN) transferido a la India.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: RT
miércoles, 11 de octubre de 2017
El Transformador Corredor Económico China-Pakistán
Por F. William Engdahl para NEO. 10/10/2017.
En mayo de 2017, el Primer Ministro de la India se negó a participar en la reunión de la fundación en Pekín de la ambiciosa iniciativa Belt-Road Initiative (BRI), la red de trenes de alta velocidad y conexiones portuarias de aguas profundas a través de la masa terrestre de Eurasia. La razón oficial dada era que China había seguido adelante con su estado vecino y aliado a largo plazo, Pakistán, para comenzar la construcción de un Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) sin consultar primero a la India. Para leer la declaración de Modi y el gobierno indio, parecería que el CPEC equivalía a una declaración de China de su intención de invadir la India. Vale la pena considerar lo que el proyecto China-Pakistán implica en realidad.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: NEO
jueves, 5 de octubre de 2017
India en busca de alternativas a OBOR
Por Dmitry Bokarev para NEO. 29/9/2017.
Como es bien sabido, India es el principal competidor de China en Asia. Esto ha sido más evidente recientemente en la forma en que la India se ha relacionado con la Iniciativa China de un cinturón y una carretera. Consciente de la importancia de los corredores de transporte internacional para el desarrollo económico y el mantenimiento de la estabilidad en el mundo, la India rechazó sin embargo la invitación de la República Popular China a unirse a OBOR. El país pretende establecer su propio sistema de transporte internacional, libre de la influencia china.
Se cree que esta tarea para la India es abrumadora. China ya ha invertido y sigue invirtiendo enormes cantidades de dinero en OBOR. Sólo en mayo de 2017, en el foro internacional OBOR en Beijing, el presidente de la RPC Xi Jinping señaló que el proyecto recibirá 124.000 millones de dólares en fondos estatales. Además de la ayuda financiera directa al proyecto, el gobierno chino está animando activamente a los empresarios del Imperio Celestial a invertir sus fondos en OBOR.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: NEO
Como es bien sabido, India es el principal competidor de China en Asia. Esto ha sido más evidente recientemente en la forma en que la India se ha relacionado con la Iniciativa China de un cinturón y una carretera. Consciente de la importancia de los corredores de transporte internacional para el desarrollo económico y el mantenimiento de la estabilidad en el mundo, la India rechazó sin embargo la invitación de la República Popular China a unirse a OBOR. El país pretende establecer su propio sistema de transporte internacional, libre de la influencia china.
Se cree que esta tarea para la India es abrumadora. China ya ha invertido y sigue invirtiendo enormes cantidades de dinero en OBOR. Sólo en mayo de 2017, en el foro internacional OBOR en Beijing, el presidente de la RPC Xi Jinping señaló que el proyecto recibirá 124.000 millones de dólares en fondos estatales. Además de la ayuda financiera directa al proyecto, el gobierno chino está animando activamente a los empresarios del Imperio Celestial a invertir sus fondos en OBOR.
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Fuente: NEO
domingo, 3 de septiembre de 2017
¿Ha cambiado de bando la India de Narendra Modi?
Por F. William Engdahl. 1/9/2017.
Durante los últimos meses, la India ha cambiado bruscamente de actitud sobre varios temas, como si el primer ministro Narendra Modi tratara de sabotear su acercamiento a China y Pakistán y estuviese creando conflictos artificiales. William Engdhal estima que ese repentino cambio de postura está inspirado por Washington y Tel Aviv.
El año pasado, en efecto, la India fue oficialmente aceptada, al mismo tiempo que Pakistán, como miembro de la cada vez más importante Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en la que China es miembro fundador, junto a Rusia. Ese hecho fortaleció las esperanzas de que el formato común de la OCS permitiera una solución pacífica de las vivas tensiones fronterizas creadas en 1947 por la división británica de la India en un Pakistán mayoritariamente musulmán y una India fundamentalmente hindú, división que dejó numerosas áreas de fricción, incluyendo Cachemira, que el vizconde Mountbatten mantuvo astutamente como futuros posibles puntos de explosión.
La India y China son miembros del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), grupo de países que acaba de crear en Shanghai un nuevo banco de desarrollo, cuyo presidente es indio. La India es también miembro del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, con sede en China. Y, hasta el momento en que el primer ministro Narendra Modi anunció la negativa de la India a participar en la conferencia China One Belt, One Road (sobre la Ruta de la Seda), realizada el 14 de mayo en Pekín, ese país estuvo participando en el vasto proyecto euroasiático de infraestructura.
Posteriormente, con sorprendente precipitación, la India reveló un estudio para la creación de un nuevo «Corredor de crecimiento Asia-África» (Asia-Africa Growth Corridor, AAGC) en una reunión del Banco Africano de Desarrollo realizada en el Estado indio de Guyarat, en el marco de un proyecto conjunto presentado con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe. Este AAGC indo-japonés es parte de lo que se ha dado en llamar el «Corredor Indo-Pacífico de la Libertad» (Indo-Pacific Freedom Corridor, IPFC), que la India y Japón están abriendo para contrarrestar la Ruta de la Seda, con dinero japonés y aprovechando la presencia india ya establecida en África [1].
Bajo el primer ministro Abe, Japón se ha implicado en una agenda anti-china cada vez más agresiva que incluye la disputa alrededor de las islas Diaoyutai –las que Japón denomina «islas Senkaku»–, en el este del Mar de China. Japón optó además por la instalación de sistemas estadounidenses de defensa misilística y es considerado, bajo la administración de Abe, como el más fuerte aliado militar de Estados Unidos en Asia. Cuando Abe se reunió con Trump en febrero, el presidente de Estados Unidos reafirmó los términos del tratado de defensa mutua entre ambos países y dejó claro que ese acuerdo incluye las islas en disputa, a pesar de tratarse de pequeños territorios estériles.
Como resultado de las conversaciones entre Modi y Trump, Estados Unidos aprobó la venta –por más de 3 000 millones de dólares– de 22 drones Guardian, considerados como un elemento que puede modificar la situación a favor de la India. Entre otros factores a tener en cuenta se cuentan la creciente cooperación militar y el hecho que la India aceptó comprar gas licuado estadounidense. Modi parecía tan satisfecho de estas conversaciones en Washington que incluso invitó a la hija del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, a presidir la delegación de ese país a la Cumbre Global del Empresariado (Global Entrepreneurship Summit, GES), prevista para este año en la India [3].
Ya con la aureola de su claro éxito político en Washington, el primer ministro indio voló a Israel, el 7 de julio, para tener allí una reunión sin precedente entre un jefe de gobierno indio y su homólogo israelí. Los medios indios saludaron las conversaciones entre Narendra Modi y Benyamin Netanyahu como una importante evolución en la política exterior de la India.
Es en este punto que las cosas se tornan seriamente interesantes. Ha existido una colaboración secreta que incluye los buenos oficios del servicio de inteligencia de Israel, el Mossad, a favor de la agencia de inteligencia de la India, la Research and Analysis Wing (R&AW). En 2008, el embajador de Israel en la India, Mark Sofer, reveló por ejemplo que durante la guerra de Kargil, en 1999, la inteligencia israelí entregó al ejército indio imágenes satelitales vitales para Pakistán, que permitieron a la India bombardear con precisión las posiciones de las tropas pakistaníes que ocupaban varios puntos en el Estado indio de Jammu y Cachemira [4].
Doval no es un sentimental. Es el autor de la doctrina que lleva su nombre, que ha dado lugar a un reciente movimiento de la política india de seguridad en relación con Pakistán de lo que Doval llama «defensiva» a «defensiva ofensiva». Doval está al parecer tras los ataques llamados quirúrgicos registrados en Pakistán en septiembre de 2016 y el levantamiento de militantes pro-indios en la Cachemira pakistaní.
Según la descripción que de ella hacía recientemente un blog indio, la «Doctrina Doval», formulada en sus discursos de 2014 y 2015, después de su nominación como consejero de Modi para la seguridad nacional, apunta esencialmente hacia China y Pakistán y se compone de 3 elementos: «Irrelevancia de la moral y del extremismo libre de cálculo o calibración y confianza en lo militar».
Es evidente que Doval no parece interesarse mucho por las soluciones diplomáticas [5].
Sea lo que sea que se haya decidido en privado entre Modi y Washington en el mes de junio, o con Tel Aviv a principios de julio, fue precisamente en ese lapso de tiempo que estalló la llamada disputa de Doklan debido a la decisión india de enviar tropas para utilizar la fuerza contra las construcciones chinas en la zona sensible entre China, Bután y la India, en la meseta tibetana.
Por su parte, China cita una carta que el ex primer ministro indio Jawaharlal Nehru dirigió en 1959 a su homólogo chino Chou En-Lai, en la que se concluye:
A estas alturas, la verdadera cuestión no es tanto si los argumentos chinos son o no válidos a la luz del derecho internacional sino que todo lo que rodea este reciente incidente de Doklam entre China y la India sugiere la presencia de la mano peluda de Washington y de Tel Aviv como cómplices del gobierno de Modi con el fin de utilizar esta confrontación para sabotear los progresos del enorme proyecto chino de desarrollo de la «Ruta de la Seda», tratando de desatar une nueva guerra a través de intermediarios bajo la instigación de Estados Unidos.
La creciente disputa sobre Doklam nunca debió llegar a una escalada militar. Esa fue una decisión deliberada del gobierno de Modi y lleva claramente la huella de Ajit Doval, el consejero de seguridad nacional de Modi y ex jefe de la inteligencia india.
¿Será que Narendra Modi ha cambiado de bando, después de haber sido un verdadero partidario de una solución pacífica de los litigios fronterizos entre la India y Pakistán, y también entre la India y China, en un espíritu de buena voluntad y de colaboración en el seno de la OCS? ¿O estaba actuando como un Jano [el mitológico dios de las dos caras], en función de sus alianzas, desde el inicio de su mandato como primer ministro, en 2014, como caballo de Troya de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel para sabotear la promoción por parte de China de la nueva Ruta de la Seda euroasiática?
Aún es desconocida la respuesta, al menos para este autor. Pero una fuente india bien informada y estrechamente vinculada a las fuerzas militares indias me hizo saber en una reciente correspondencia que poco después de la elección de Trump, en noviembre de 2016, un consejero de inteligencia del círculo de Trump declaró sin cortapisas que no habría guerra entre Estados Unidos y China sino más bien una guerra entre la India y China en la región del Himalaya. Eso fue en noviembre, cuando la calma reinaba en Doklam.
Durante los últimos meses, la India ha cambiado bruscamente de actitud sobre varios temas, como si el primer ministro Narendra Modi tratara de sabotear su acercamiento a China y Pakistán y estuviese creando conflictos artificiales. William Engdhal estima que ese repentino cambio de postura está inspirado por Washington y Tel Aviv.
¿Armonía euroasiática?
Sólo un año antes, todo parecía, sino tranquilo, al menos en vías de una evolución pacífica con los vecinos asiáticos de Modi, incluso en relación con China y, aunque con cierta reserva, en cuanto a Pakistán.El año pasado, en efecto, la India fue oficialmente aceptada, al mismo tiempo que Pakistán, como miembro de la cada vez más importante Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en la que China es miembro fundador, junto a Rusia. Ese hecho fortaleció las esperanzas de que el formato común de la OCS permitiera una solución pacífica de las vivas tensiones fronterizas creadas en 1947 por la división británica de la India en un Pakistán mayoritariamente musulmán y una India fundamentalmente hindú, división que dejó numerosas áreas de fricción, incluyendo Cachemira, que el vizconde Mountbatten mantuvo astutamente como futuros posibles puntos de explosión.
La India y China son miembros del BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), grupo de países que acaba de crear en Shanghai un nuevo banco de desarrollo, cuyo presidente es indio. La India es también miembro del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, con sede en China. Y, hasta el momento en que el primer ministro Narendra Modi anunció la negativa de la India a participar en la conferencia China One Belt, One Road (sobre la Ruta de la Seda), realizada el 14 de mayo en Pekín, ese país estuvo participando en el vasto proyecto euroasiático de infraestructura.
El boicot indio contra la Ruta de la Seda y el «Corredor de la Libertad» de Japón
Pero las cosas cambiaron muy rápidamente. Modi anunció su negativa a participar en la conferencia sobre la Ruta de la Seda esgrimiendo como motivo las inversiones chinas en el Corredor Económico China-Pakistán (China-Pakistan Economic Corridor, CPEC): una acción de desarrollo de infraestructura portuaria, ferroviaria y de autopistas entre China y Pakistán, cifrada en 62 000 millones de dólares, que, como parte de la Ruta de la Seda, atraviesa la parte de Cachemira que Pakistán ocupa.Posteriormente, con sorprendente precipitación, la India reveló un estudio para la creación de un nuevo «Corredor de crecimiento Asia-África» (Asia-Africa Growth Corridor, AAGC) en una reunión del Banco Africano de Desarrollo realizada en el Estado indio de Guyarat, en el marco de un proyecto conjunto presentado con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe. Este AAGC indo-japonés es parte de lo que se ha dado en llamar el «Corredor Indo-Pacífico de la Libertad» (Indo-Pacific Freedom Corridor, IPFC), que la India y Japón están abriendo para contrarrestar la Ruta de la Seda, con dinero japonés y aprovechando la presencia india ya establecida en África [1].
Bajo el primer ministro Abe, Japón se ha implicado en una agenda anti-china cada vez más agresiva que incluye la disputa alrededor de las islas Diaoyutai –las que Japón denomina «islas Senkaku»–, en el este del Mar de China. Japón optó además por la instalación de sistemas estadounidenses de defensa misilística y es considerado, bajo la administración de Abe, como el más fuerte aliado militar de Estados Unidos en Asia. Cuando Abe se reunió con Trump en febrero, el presidente de Estados Unidos reafirmó los términos del tratado de defensa mutua entre ambos países y dejó claro que ese acuerdo incluye las islas en disputa, a pesar de tratarse de pequeños territorios estériles.
Modi en Washington y Tel Aviv
Semanas después, el 27 de junio, el primer ministro de la India se reunió en Washington con el presidente de Estados Unidos. El día anterior, el Departamento de Estado había convenientemente incluido a Mohammad Yusuf Shah y su grupo islamista separatista de Cachemira Hizb-ul-Muyahidines –con base en Pakistán– en la lista oficial de «terroristas mundiales especialmente designados» (Specially Designated Global Terrorist, SDGT). Esa decisión abre la puerta, entre otras cosas, a la adopción de sanciones estadounidenses contra Pakistán [2].Como resultado de las conversaciones entre Modi y Trump, Estados Unidos aprobó la venta –por más de 3 000 millones de dólares– de 22 drones Guardian, considerados como un elemento que puede modificar la situación a favor de la India. Entre otros factores a tener en cuenta se cuentan la creciente cooperación militar y el hecho que la India aceptó comprar gas licuado estadounidense. Modi parecía tan satisfecho de estas conversaciones en Washington que incluso invitó a la hija del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, a presidir la delegación de ese país a la Cumbre Global del Empresariado (Global Entrepreneurship Summit, GES), prevista para este año en la India [3].
Ya con la aureola de su claro éxito político en Washington, el primer ministro indio voló a Israel, el 7 de julio, para tener allí una reunión sin precedente entre un jefe de gobierno indio y su homólogo israelí. Los medios indios saludaron las conversaciones entre Narendra Modi y Benyamin Netanyahu como una importante evolución en la política exterior de la India.
Es en este punto que las cosas se tornan seriamente interesantes. Ha existido una colaboración secreta que incluye los buenos oficios del servicio de inteligencia de Israel, el Mossad, a favor de la agencia de inteligencia de la India, la Research and Analysis Wing (R&AW). En 2008, el embajador de Israel en la India, Mark Sofer, reveló por ejemplo que durante la guerra de Kargil, en 1999, la inteligencia israelí entregó al ejército indio imágenes satelitales vitales para Pakistán, que permitieron a la India bombardear con precisión las posiciones de las tropas pakistaníes que ocupaban varios puntos en el Estado indio de Jammu y Cachemira [4].
El extraño papel de Ajit Doval
La visita de Modi a Tel Aviv, en julio de 2017, estaba en preparación desde hacía meses. Ya en febrero Modi había enviado su consejero de seguridad nacional, Ajit Doval, a Tel Aviv para discutir detalles de ese viaje. Doval se reunió entonces con Yosef Cohen, actual jefe del Mossad, para hablar, entre otras cosas, de las alegaciones sobre un respaldo de China y Pakistán, así como de otros Estados, a los talibanes en Afganistán, cerca de la frontera afgano-pakistaní.Doval no es un sentimental. Es el autor de la doctrina que lleva su nombre, que ha dado lugar a un reciente movimiento de la política india de seguridad en relación con Pakistán de lo que Doval llama «defensiva» a «defensiva ofensiva». Doval está al parecer tras los ataques llamados quirúrgicos registrados en Pakistán en septiembre de 2016 y el levantamiento de militantes pro-indios en la Cachemira pakistaní.
Según la descripción que de ella hacía recientemente un blog indio, la «Doctrina Doval», formulada en sus discursos de 2014 y 2015, después de su nominación como consejero de Modi para la seguridad nacional, apunta esencialmente hacia China y Pakistán y se compone de 3 elementos: «Irrelevancia de la moral y del extremismo libre de cálculo o calibración y confianza en lo militar».
Es evidente que Doval no parece interesarse mucho por las soluciones diplomáticas [5].
Sea lo que sea que se haya decidido en privado entre Modi y Washington en el mes de junio, o con Tel Aviv a principios de julio, fue precisamente en ese lapso de tiempo que estalló la llamada disputa de Doklan debido a la decisión india de enviar tropas para utilizar la fuerza contra las construcciones chinas en la zona sensible entre China, Bután y la India, en la meseta tibetana.
Por su parte, China cita una carta que el ex primer ministro indio Jawaharlal Nehru dirigió en 1959 a su homólogo chino Chou En-Lai, en la que se concluye:
«Esta convención de 1890 define también la frontera entre [el Estado indio de] Sikkim y el Tíbet y la frontera se estableció [físicamente] después, en 1895. No existe entonces ninguna disputa en cuanto a la demarcación que se hizo entre Sikkim y el Tíbet.»China cita también como referencia una carta del 10 de mayo de 2016, junto a la convención de 1890 y el intercambio epistolar de los años 1959 y 1960, según los cuales:
«Las dos partes concuerdan en cuanto al alineamiento de la frontera en Sikkim.»Como factor final, China proclama públicamente que notificó a la India la construcción de la carretera que hoy se está concretando, notificación que demuestra su buena voluntad [6].
A estas alturas, la verdadera cuestión no es tanto si los argumentos chinos son o no válidos a la luz del derecho internacional sino que todo lo que rodea este reciente incidente de Doklam entre China y la India sugiere la presencia de la mano peluda de Washington y de Tel Aviv como cómplices del gobierno de Modi con el fin de utilizar esta confrontación para sabotear los progresos del enorme proyecto chino de desarrollo de la «Ruta de la Seda», tratando de desatar une nueva guerra a través de intermediarios bajo la instigación de Estados Unidos.
La creciente disputa sobre Doklam nunca debió llegar a una escalada militar. Esa fue una decisión deliberada del gobierno de Modi y lleva claramente la huella de Ajit Doval, el consejero de seguridad nacional de Modi y ex jefe de la inteligencia india.
¿Será que Narendra Modi ha cambiado de bando, después de haber sido un verdadero partidario de una solución pacífica de los litigios fronterizos entre la India y Pakistán, y también entre la India y China, en un espíritu de buena voluntad y de colaboración en el seno de la OCS? ¿O estaba actuando como un Jano [el mitológico dios de las dos caras], en función de sus alianzas, desde el inicio de su mandato como primer ministro, en 2014, como caballo de Troya de Gran Bretaña, Estados Unidos e Israel para sabotear la promoción por parte de China de la nueva Ruta de la Seda euroasiática?
Aún es desconocida la respuesta, al menos para este autor. Pero una fuente india bien informada y estrechamente vinculada a las fuerzas militares indias me hizo saber en una reciente correspondencia que poco después de la elección de Trump, en noviembre de 2016, un consejero de inteligencia del círculo de Trump declaró sin cortapisas que no habría guerra entre Estados Unidos y China sino más bien una guerra entre la India y China en la región del Himalaya. Eso fue en noviembre, cuando la calma reinaba en Doklam.
La desmonetización de Modi se llama "fracaso colosal que arruinó la economía", ya que el crecimiento del PIB de la India cae a mínimos de 2 años.
Narendra Modi, primer ministro de India, enfrentó un doble golpe de abuso esta semana debido a que el crecimiento económico de su nación se desplomó a su nivel más débil desde el primer trimestre de 2014 y el Banco Central de India publicó un informe sobre el extraordinario plan de "desmonetización" de Modi el año pasado mostrando que el 99% los billetes de la denominación cancelados el año pasado fueron depositados o cambiados para la nueva modernidad, triturando la mentira de Modi que su contenciosa "guerra al efectivo" acabaría con enormes cantidades del supuesto "dinero negro".
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Fuente: Zero Hedge
sábado, 2 de septiembre de 2017
Japón no manifestará empatía con la nueva estrategia de la India
Por Xu Chuanbo. 2/9/2017
La India acaba de dar marcha atrás sobre la cuestión de Doklam, justo antes de la apertura de la Cumbre de los países miembros del grupo BRICS. Xu Chuanmo analiza el error de cálculo del gobierno de Narendra Modi, que esperaba obtener el apoyo de Japón contra China. Pero Tokio está haciendo todo lo posible por mejorar sus relaciones con Pekín, sobre todo porque quiere protegerse en caso de una posible crisis de Corea del Norte contra Guam.
Desde el mes de junio, tropas chinas e indias se enzarzaron en un conflicto militar en la región de Doklam, que limita con el reino de Bután. La India se ha mostrado extremadamente descortés y poco razonable en cuanto a este tema. Es un hecho indiscutible que Doklam es parte del territorio chino. Aunque la India considere las construcciones chinas en la zona como una amenaza, no puede utilizar esa excusa para enviar sus tropas a penetrar en territorio chino.
La decisión de Nueva Delhi de cruzar la frontera es una violación brutal de la soberanía china y un acto tan agresivo obtendrá sin dudas muy poco apoyo en la comunidad internacional. Algunos países ya han declarado que se mantendrán neutrales sobre la cuestión y hasta el propio Bután, país que según la India está bajo su protección, se ha mantenido en silencio con respecto a este tema. Eso pone a la India en una incómoda situación en la que se ve urgentemente necesitada de respaldo.
El Times of India había resaltado antes que el embajador de Japón en ese país, Kenji Hiramatsu, había declarado que no debería intentarse modificar por la fuerza el statu quo sobre la región de Doklam. Esas declaraciones fueron interpretadas por la India, necesitada de respaldo internacional, como una expresión de apoyo por parte de Japón. Pero no es así. Estados Unidos ha expresado varias veces su esperanza de que se solucione el conflicto, y eso es lo que quiere Japón. Washington y Tokio, en principio siempre favorables a Nueva Delhi, han hecho presión al no mostrar ningún verdadero respaldo a la India sobre la cuestión de Doklam.
Estados Unidos y Japón enfrentan en este momento serias crisis internas y externas. Estados Unidos enfrenta problemas de discriminación racial en momentos en que su opinión pública condena firmemente a los supremacistas blancos. Eso ha llevado la administración Trump a convertirse en blanco de nuevas críticas. Altos funcionarios se han visto obligados a dimitir, pero eso no ha bastado para salvar a la administración Trump de una crisis política.
En Japón, el primer ministro Shinzo Abe se ve afectado por cierto número de escándalos y por esa razón, parece que ya sólo puede contar con el apoyo de un 26% de la población. Aunque modificó la composición de su gabinete, Abe no ha logrado fortalecer su índice de popularidad, que sigue siendo muy bajo.
La crisis sobre el desarrollo nuclear y misilístico de Corea del Norte es otra de las preocupaciones que enfrentan Estados Unidos y Japón. En el pasado, Washington y Tokio utilizaron las pruebas nucleares de Pyongyang como pretexto para reforzar su propia presencia militar en el Extremo Oriente. Pero parece que estamos ante una verdadera crisis nuclear. Corea del Norte ha amenazado con lanzar misiles hacia la isla estadounidense de Guam, lo cual significa que sus misiles atravesarían el territorio de Japón –algo que ya ha sucedido. Los progresos de Pyongyang en el plano militar se han convertido en una preocupación para Washington y Tokio. Parece que Corea del Norte, con el fortalecimiento de sus capacidades militares, se convierte para ellos en la principal «amenaza».
Como vemos, Estados Unidos y Japón ya enfrentan difíciles problemas tanto internos como externos, así que no tienen actualmente ninguna intención de implicarse en los diferendos entre otros países. Al mismo tiempo, están necesitados del apoyo y la cooperación de China ante Corea del Norte. La India provocó a China deliberadamente y es por eso que Estados Unidos y Japón no se pondrán de parte de Nueva Delhi.
Para Japón, el fortalecimiento de la cooperación con China constituye una tendencia irreversible. Taro Kono, cuyas opiniones pro-chinas son de público conocimiento, acaba de ser nombrado ministro de Exteriores. Además, ningún miembro del gabinete japonés visitó este año el santuario de Yasukuni el pasado 15 de agosto, lo cual constituye un hecho sin precedente para el partido que hoy ostenta el poder en Japón. Es evidente que Abe está dando a Pekín muestras de buena voluntad. Es por tanto poco probable que muestre un apoyo diplomático acentuado a Nueva Delhi durante su próxima visita a la India.
Para Abe, Japón mantiene con la India una relación amistosa, y tendrá por tanto que mostrarse amable con Modi. Pero Japón no desea una escalada en el conflicto entre la India y China. Si China sigue dedicando tiempo y energías al problema de Doklam, eso no favorecerá las posibilidades de hallar una solución al problema con Corea del Norte. Es importante observar que los medios japoneses han sido muy prudentes en su tratamiento de la cuestión de Doklam, lo cual es, en cierta medida, un reflejo de las intenciones del gobierno japonés.
Por consiguiente, la India sólo puede esperar un apoyo limitado de Japón. Nueva Delhi puede haber creído que sacaría algún provecho de sus provocaciones contra China, pero se ha metido por voluntad propia en un atolladero diplomático.
La India acaba de dar marcha atrás sobre la cuestión de Doklam, justo antes de la apertura de la Cumbre de los países miembros del grupo BRICS. Xu Chuanmo analiza el error de cálculo del gobierno de Narendra Modi, que esperaba obtener el apoyo de Japón contra China. Pero Tokio está haciendo todo lo posible por mejorar sus relaciones con Pekín, sobre todo porque quiere protegerse en caso de una posible crisis de Corea del Norte contra Guam.
- Hombre de personalidad compleja, Taro Kono fue formado por el Partido Liberal Democrático japonés –en el que su padre fue presidente– y en Estados Unidos, por el Partido Demócrata. Hizo campaña a favor de la intervención del ejército japonés en el exterior, pero se opuso a la guerra contra Irak y se pronunció por la prohibición de la proliferación de las armas nucleares. Estima que Washington ha exagerado, en interés de Estados Unidos, la envergadura del conflicto entre China y Japón y desea un acercamiento entre Tokio y Pekín. Sin embargo, para evitar que su posición se interprete como anti-coreana, se comprometió a no visitar nunca el santuario de Yasakuni y logró convencer al primer ministro Shinzo Abe para que siguiera su ejemplo. Desde el 3 de agosto es el nuevo ministro de Exteriores de Japón.
Desde el mes de junio, tropas chinas e indias se enzarzaron en un conflicto militar en la región de Doklam, que limita con el reino de Bután. La India se ha mostrado extremadamente descortés y poco razonable en cuanto a este tema. Es un hecho indiscutible que Doklam es parte del territorio chino. Aunque la India considere las construcciones chinas en la zona como una amenaza, no puede utilizar esa excusa para enviar sus tropas a penetrar en territorio chino.
La decisión de Nueva Delhi de cruzar la frontera es una violación brutal de la soberanía china y un acto tan agresivo obtendrá sin dudas muy poco apoyo en la comunidad internacional. Algunos países ya han declarado que se mantendrán neutrales sobre la cuestión y hasta el propio Bután, país que según la India está bajo su protección, se ha mantenido en silencio con respecto a este tema. Eso pone a la India en una incómoda situación en la que se ve urgentemente necesitada de respaldo.
El Times of India había resaltado antes que el embajador de Japón en ese país, Kenji Hiramatsu, había declarado que no debería intentarse modificar por la fuerza el statu quo sobre la región de Doklam. Esas declaraciones fueron interpretadas por la India, necesitada de respaldo internacional, como una expresión de apoyo por parte de Japón. Pero no es así. Estados Unidos ha expresado varias veces su esperanza de que se solucione el conflicto, y eso es lo que quiere Japón. Washington y Tokio, en principio siempre favorables a Nueva Delhi, han hecho presión al no mostrar ningún verdadero respaldo a la India sobre la cuestión de Doklam.
Estados Unidos y Japón enfrentan en este momento serias crisis internas y externas. Estados Unidos enfrenta problemas de discriminación racial en momentos en que su opinión pública condena firmemente a los supremacistas blancos. Eso ha llevado la administración Trump a convertirse en blanco de nuevas críticas. Altos funcionarios se han visto obligados a dimitir, pero eso no ha bastado para salvar a la administración Trump de una crisis política.
En Japón, el primer ministro Shinzo Abe se ve afectado por cierto número de escándalos y por esa razón, parece que ya sólo puede contar con el apoyo de un 26% de la población. Aunque modificó la composición de su gabinete, Abe no ha logrado fortalecer su índice de popularidad, que sigue siendo muy bajo.
La crisis sobre el desarrollo nuclear y misilístico de Corea del Norte es otra de las preocupaciones que enfrentan Estados Unidos y Japón. En el pasado, Washington y Tokio utilizaron las pruebas nucleares de Pyongyang como pretexto para reforzar su propia presencia militar en el Extremo Oriente. Pero parece que estamos ante una verdadera crisis nuclear. Corea del Norte ha amenazado con lanzar misiles hacia la isla estadounidense de Guam, lo cual significa que sus misiles atravesarían el territorio de Japón –algo que ya ha sucedido. Los progresos de Pyongyang en el plano militar se han convertido en una preocupación para Washington y Tokio. Parece que Corea del Norte, con el fortalecimiento de sus capacidades militares, se convierte para ellos en la principal «amenaza».
Como vemos, Estados Unidos y Japón ya enfrentan difíciles problemas tanto internos como externos, así que no tienen actualmente ninguna intención de implicarse en los diferendos entre otros países. Al mismo tiempo, están necesitados del apoyo y la cooperación de China ante Corea del Norte. La India provocó a China deliberadamente y es por eso que Estados Unidos y Japón no se pondrán de parte de Nueva Delhi.
Para Japón, el fortalecimiento de la cooperación con China constituye una tendencia irreversible. Taro Kono, cuyas opiniones pro-chinas son de público conocimiento, acaba de ser nombrado ministro de Exteriores. Además, ningún miembro del gabinete japonés visitó este año el santuario de Yasukuni el pasado 15 de agosto, lo cual constituye un hecho sin precedente para el partido que hoy ostenta el poder en Japón. Es evidente que Abe está dando a Pekín muestras de buena voluntad. Es por tanto poco probable que muestre un apoyo diplomático acentuado a Nueva Delhi durante su próxima visita a la India.
Para Abe, Japón mantiene con la India una relación amistosa, y tendrá por tanto que mostrarse amable con Modi. Pero Japón no desea una escalada en el conflicto entre la India y China. Si China sigue dedicando tiempo y energías al problema de Doklam, eso no favorecerá las posibilidades de hallar una solución al problema con Corea del Norte. Es importante observar que los medios japoneses han sido muy prudentes en su tratamiento de la cuestión de Doklam, lo cual es, en cierta medida, un reflejo de las intenciones del gobierno japonés.
Por consiguiente, la India sólo puede esperar un apoyo limitado de Japón. Nueva Delhi puede haber creído que sacaría algún provecho de sus provocaciones contra China, pero se ha metido por voluntad propia en un atolladero diplomático.
Fuente: Red Voltaire / Global Times (China)
jueves, 24 de agosto de 2017
Esta podría ser la manera de suavizar las tensiones fronterizas entre China y la India
Por Wayne MADSEN para Strategic culture. 24/8/2017.
Sólo hay una forma de suavizar la tensión a lo largo de la frontera chino-india de 4.056 kilómetros. La neutralidad de los estados de reserva actuales de Nepal y Bhután debe ser reconocida en su totalidad por Pekín y Delhi.
No hay frontera más en la necesidad de una cadena de estados de amortiguación que la frontera montañosa de China-India que atraviesa la gama Himalaya. Los estados tampón han existido tradicionalmente entre superpotencias rivales como zonas de amortiguamiento neutrales para evitar el estallido de hostilidades entre potencias rivales, incluyendo China e India. El antiguo Reino de Sikkim, un protectorado semi-independiente de la India, fue invadido y anexado por la India en 1975, un acto que eliminó un estado amortiguador crucial entre la India y China. También fue una acción que condujo a las actuales tensiones en la frontera sino-india.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
Sólo hay una forma de suavizar la tensión a lo largo de la frontera chino-india de 4.056 kilómetros. La neutralidad de los estados de reserva actuales de Nepal y Bhután debe ser reconocida en su totalidad por Pekín y Delhi.
No hay frontera más en la necesidad de una cadena de estados de amortiguación que la frontera montañosa de China-India que atraviesa la gama Himalaya. Los estados tampón han existido tradicionalmente entre superpotencias rivales como zonas de amortiguamiento neutrales para evitar el estallido de hostilidades entre potencias rivales, incluyendo China e India. El antiguo Reino de Sikkim, un protectorado semi-independiente de la India, fue invadido y anexado por la India en 1975, un acto que eliminó un estado amortiguador crucial entre la India y China. También fue una acción que condujo a las actuales tensiones en la frontera sino-india.
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Fuente: Strategic Culture
lunes, 3 de julio de 2017
Peligro de conflicto en el 'techo del mundo'
Wayne MADSEN para Strategic Culture. 3/7/2017.
Una serie reciente de enfrentamientos militares entre las tropas chinas de un lado y las tropas indias y bhutanesas en el otro en una remota zona fronteriza en el Himalaya amenaza con convertirse en un conflicto más amplio a menos que los jefes diplomáticos más sabios prevalezcan. Con el eclipse de los Estados Unidos como un actor importante en las relaciones internacionales, particularmente en el subcontinente indio, ahora corresponde a los actores regionales evitar que las viejas disputas fronterizas se conviertan en una repetición de la guerra fronteriza Chino-India de 1962.
El conflicto de 1962 fue inusual en el sentido de que fue una de las pocas veces en que Estados Unidos y la Unión Soviética se encontraron generalmente en el mismo bando apoyando tácitamente a la India no alineada. Pero 1962 fue una época diferente, una de dominio de la superpotencia bipolar. En 2017, sin el compromiso del establecimiento de la política exterior de Estados Unidos, representado principalmente por el Departamento de Estado, India y China, junto con otras potencias regionales, tendrán que resolver sus diferencias fronterizas por su cuenta. Eso sin duda será una prueba para las habilidades diplomáticas en ambos lados de la cordillera del Himalaya.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
Una serie reciente de enfrentamientos militares entre las tropas chinas de un lado y las tropas indias y bhutanesas en el otro en una remota zona fronteriza en el Himalaya amenaza con convertirse en un conflicto más amplio a menos que los jefes diplomáticos más sabios prevalezcan. Con el eclipse de los Estados Unidos como un actor importante en las relaciones internacionales, particularmente en el subcontinente indio, ahora corresponde a los actores regionales evitar que las viejas disputas fronterizas se conviertan en una repetición de la guerra fronteriza Chino-India de 1962.
El conflicto de 1962 fue inusual en el sentido de que fue una de las pocas veces en que Estados Unidos y la Unión Soviética se encontraron generalmente en el mismo bando apoyando tácitamente a la India no alineada. Pero 1962 fue una época diferente, una de dominio de la superpotencia bipolar. En 2017, sin el compromiso del establecimiento de la política exterior de Estados Unidos, representado principalmente por el Departamento de Estado, India y China, junto con otras potencias regionales, tendrán que resolver sus diferencias fronterizas por su cuenta. Eso sin duda será una prueba para las habilidades diplomáticas en ambos lados de la cordillera del Himalaya.
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Fuente: Strategic Culture
sábado, 3 de junio de 2017
El factor CPEC en las relaciones chino-indias
Por Vladimir Terehov. 19/5/2015
PAKISTAN-CHINA-ECONOMY-TRANSPORT, el ambicioso proyecto del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), que ha sido discutido repetidamente en NEO, se está moviendo gradualmente al centro de las problemáticas relaciones bilaterales entre los dos gigantes asiáticos, China e India.
Debe recordarse que estamos hablando de la construcción de una infraestructura de transporte (ferrocarril y carretera) con una longitud total de casi 1.500 millas, que pasará por el territorio de Pakistán y conectará las provincias de China occidental con el Mar Arábigo. Es innecesario decir que esos enlaces darán lugar a varias infraestructuras más pequeñas que se construirán para apoyar al CPEC.
Estos proyectos de nicho, en los que se construyen instalaciones de transporte e industriales con un propósito específico, se denominan a menudo "corredores de infraestructuras industriales". En la India se están creando estructuras económicas similares. De estos, el más impresionante es el corredor de Delhi-Mumbai con una longitud de casi mil millas.
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Fuente: NEO
PAKISTAN-CHINA-ECONOMY-TRANSPORT, el ambicioso proyecto del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), que ha sido discutido repetidamente en NEO, se está moviendo gradualmente al centro de las problemáticas relaciones bilaterales entre los dos gigantes asiáticos, China e India.
Debe recordarse que estamos hablando de la construcción de una infraestructura de transporte (ferrocarril y carretera) con una longitud total de casi 1.500 millas, que pasará por el territorio de Pakistán y conectará las provincias de China occidental con el Mar Arábigo. Es innecesario decir que esos enlaces darán lugar a varias infraestructuras más pequeñas que se construirán para apoyar al CPEC.
Estos proyectos de nicho, en los que se construyen instalaciones de transporte e industriales con un propósito específico, se denominan a menudo "corredores de infraestructuras industriales". En la India se están creando estructuras económicas similares. De estos, el más impresionante es el corredor de Delhi-Mumbai con una longitud de casi mil millas.
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Fuente: NEO
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