El escándalo de corrupción en El Salvador que implica a Francisco
Flores, quien fuera presidente de El Salvador desde 1999 hasta el 2004,
ha abierto la puerta para el reconocimiento diplomático de la República
Popular de China por el próximo gobierno en San Salvador, que el FMLN no
pudo lograr durante el tiempo del presidente Mauricio Funes. El
tejemaneje que implica a Flores ha creado la oportunidad política
apropiada para el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de
El Salvador (FMLN) para romper formalmente las relaciones diplomáticas
con Taiwán (conocido formalmente como la República de China), si un
presidente del FMLN es elegido en marzo de 2014.
Esta cuestión diplomática, expone además, la coordinación tras
bambalinas que se está produciendo entre Pekín y Taipéi. Esto pinta un
cuadro de un camino cordial y no de rivalidad hacia la unificación
china, entre Taiwán y China continental. Ni Pekín ni Taipéi han puesto
grandes obstáculos en el camino del otro, reconociendo que en última
instancia, habrá una sola China. . . .
Fuente: Global Research.