7 de febrero de 2014 — Según el diputado federal argentino Julián
Domínguez, ex Ministro de Agricultura, China está alentando a Argentina a
que busque acuerdos de Estado a Estado para sus exportaciones de
cereales (China es uno de los mercados más importantes de Argentina)
para que se libere del control y la extorsión de los grandes carteles
internacionales de los cereales. Domínguez, líder de la mayoría en la
cámara baja del Congreso argentino, dijo en el periódico Página 12 que otros socios comerciales de Argentina le han propuesto medidas similares.
Domínguez
es uno de varios legisladores que han exhortado al gobierno de Cristina
Fernández de Kirchner que actúe con decisión para revivir la Junta
Nacional de Granos, la entidad estatal que reguló el comercio de
cereales entre 1933 y 1991, o si no, que cree una agencia totalmente
nueva que le reduzca el poder de Cargill, Dreyfuss, ADM y Bunge, entre
otros. Estos carteles se niegan a exportar la última cosecha de soya,
con el fin de forzar una mayor devaluación del peso y desatar el caos
político y económico que posibilite derrocar a la Presidenta Cristina
Fernández.
Además de Domínguez, por lo menos otros tres
legisladores más del Frente para la Victoria, del gobierno, introdujeron
proyectos de ley para crear una nueva agencia reguladora dirigida por
el Estado, en tanto que el gobernador de la provincia de Entre Ríos
propuso crear el Instituto Nacional para el Mercadeo Agrícola, con el
cual el Estado pueda "intervenir en el mercado para establecer
regulaciones, precios justos, comercialización garantizada y apoyo para
los agricultores en el campo".
Hablando a nombre del
ejecutivo, el jefe del gabinete Jorge Capitanich respondió con cautela a
estas propuestas, optando por tratar de negociar un acuerdo con los
carteles. Pero, como lo señala un analista, las negociaciones con estos
despiadados intereses financieros, esperando que se comporten
"civilizadamente" son un error. Ellos van a la yugular y Argentina
debería hacer lo mismo. Un buen punto de partida sería el
establecimiento de la norma Glass-Steagall para la banca.
Fuente: LaRouche Pac.