El año pasado los productos más comprados fueron monedas de oro, lingotes y joyería.
Una gran parte de las ventas incluyó mercancías de oro de 24 quilates, que se compraban más con fines de inversión que como joyas.
Las barras de hasta un kilogramo registraron un récord de compras, alcanzando las 366 toneladas, lo que supone un crecimiento del 47% con respecto a 2012.
La compra frenética de oro en China, que llevó incluso a una carencia temporal de reservas físicas, se originó debido a la caída del precio del metal precioso en un 28% el año pasado, el mayor descenso en más de 30 años.
Además de convertirse en el mayor consumidor de oro, China ha pasado a ser también el mayor productor de oro en el mundo en los últimos años, con una extracción estimada de 437,3 toneladas el año pasado, lo que supone más del 9% de la oferta global.
Fuente: F.T. / R.T.