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domingo, 5 de febrero de 2017

De la “doctrina Obama” a la “era Trump”: futuros caminos de la Guerra No Convencional

 Por José Ramón Rodríguez Ruiz para Cuba Defensa. 1/2/2017.

Barack Obama no fue solamente el presidente que modificó (en contenido y forma, no en objetivos) la política de EE.UU. hacia Cuba; ni únicamente el responsable de conseguir un acuerdo de gran alcance con la República Islámica de Irán, mediante el cual, según el propio mandatario y desde la perspectiva imperial, la nación persa fue desviada de su presunto objetivo de obtener el arma nuclear, “sin disparar un tiro”.

Reconociendo que dentro de su legado histórico existen áreas que merecen respeto y reconocimiento, pues precisaron voluntad y valentía, no debe olvidarse que uno de sus más importantes aportes a la política exterior de su nación, es la actualización y prioridad, de la amplia y añeja metodología imperialista para derrocar gobiernos adversos a sus intereses, renovando y llevando a planos superiores, uno de los recursos más espurios del poderío nacional de EE.UU: la Guerra No Convencional.

Bajo Obama, EE.UU. modificó el panorama político del norte de África, Medio Oriente; partes de Europa e incluso de América Latina. Durante su ocupación de la Casa Blanca, aconteció la llamada “Primavera Árabe”; Muamar al Gadafi fue derrocado por una turba insurgente apoyada por todo el poderío aeronaval de la OTAN, convirtiendo a la Gran Yamahiriya Árabe Libia Socialista y Popular en un paraíso del terrorismo y la barbarie y una “barra abierta” para las trasnacionales occidentales; bajo Obama se intentó hacer lo mismo con Siria, donde solo la resistencia de su pueblo y gobierno y el apoyo resuelto de Rusia han impedido un resultado calcado; también bajo Obama una plaza ocupada tumbó un gobierno débil en Ucrania y media docena de países de América Latina presenciaron turbias elecciones ganadas por la derecha o golpes de Estado parlamentarios al estilo moderno.

Todo ello fue conseguido por el Gobierno encabezado por Barack Obama sin necesidad de involucrar en tales desenlaces, al grueso de la maquinaria bélica de EE.UU., ponderando, eso sí, la labor de las Fuerzas de Operaciones Especiales y múltiples agencias del Departamento de Estado o la Comunidad de Inteligencia. Obama no fue el creador, pero es indiscutible que bajo su mandato, la aplicación práctica y el desarrollo doctrinal de los métodos de Guerra No Convencional en particular y Guerra Irregular en general, experimentaron avances no vistos desde la era Kennedy, cuando el flamante joven mandatario pedía “un nuevo tipo de guerra” y la ponía en práctica de inmediato contra Cuba y su joven Revolución.¹

Dentro del Departamento de Defensa de la administración Obama, los manuales de Guerra No Convencional pasaron de la simple categoría de publicaciones técnicas (TC-18.01), hasta el nivel del Publicación Conjunta (JP 3.05-1), esto a simple vista no dice mucho, pero en la práctica quiere decir que lo que antes se consideraba una actividad casi exclusiva de las Fuerzas Especiales del Ejército de EE.UU., fue reconocida como una labor mucho más amplia, en la que toman parte no solo otros componentes de las Fuerzas Armadas, sino otros elementos, gubernamentales o no, e incuso “socios” trasnacionales.

Surgieron bajo la tutela de Obama importantes ejercicio de Guerra No Convencional,² donde , con secreto se ensayan cada año métodos de control e influencia social; trabajo con guerrillas e insurgencias; operaciones de apoyo en “territorios denegados” y toda clase de experimentos dentro de llamado “dominio humano”.³

En el momento en el que ocurre la transferencia de poder, EE.UU. continua apoyando un esfuerzo subversivo contra la República Bolivariana de Venezuela, donde también sin “un tiro” se pretende derrocar a un presidente legítimo y al otro lado del mundo sus fuerzas especiales lideran y entrenan a un ejército de diez mil hombres, para derrocar al Estado Islámico, creación suya, derivado de la inevitable mutación que ocasiona la ejecución de la Guerra No Convencional.
Esta es la “doctrina Obama” que recibe Donald Trump, quien ha prometido que su país no impondrá en lo adelante su sistema a otras naciones y que no intentará en lo sucesivo cambiar regímenes en otras partes del planeta,4 dos afirmaciones que serían esperanzadoras, si no las hubiera hecho el presidente de EE.UU., país cuya reputación le precede y condena.

Pero, una pregunta tiene total sentido en este escenario: ¿cómo evolucionará la doctrina Obama o lo que es lo mismo, la de la Guerra No Convencional ahora dentro de la era Trump? ¿Cómo hará el magnate presidente para hacer avanzar los intereses de EE.UU., en un escenario global donde aun resulta impráctico y caro hacer uso extensivo de las Fuerzas Armadas?

Es apreciable que poco cambie en este contexto, pues a juzgar por artículos5 recientes sobre este tema, a los militares les agrada hacer guerras usando a terceros y si de evidencias se trata, las ONGs y las agencias son más eficientes derrocando gobiernos que los tristemente célebres “marines”.

Lo concreto y lo que si no ha cambiado es la necesidad de estar alertas. Las nuevas primaveras dirán pronto por donde vienen los caminos de la Guerra No Convencional en la “era Trump”. Para Cuba el reto no se ha modificado un ápice.

Referencias, citas y notas:

1.Ver:http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/01/21/cambio-de-poderes/#.WIPNirQno3E

2. Consultar: Ejercicio Jade Helm mas allá de las teorías de conspiración (en tres partes) y Dos semanas bajo las aguas del Jade Helm disponibles respectivamente en http://www.cubadefensa.cu/?q=node/3321 y http://www.cubadefensa.cu/?q=node/3385

3. Constituye un concepto cuyo origen podemos fijar en la doctrina militar de EE.UU., como definición de un ámbito abarcador en el desarrollo de los conflictos. Para la Ciencia Política de enfoque Sur, se ha asumido como lo inherente al ser humano; el plano de la conflictividad individual; articulación del comportamiento de los sujetos individuales en el contexto de la guerra como manifestación de la política, al ser los seres humanos los actores fundamentales y en última instancia determinantes. EEUU reconoce los dominios aéreo, terrestre, marítimo, ciberespacial, etc., y sus estudiosos en la materia señalan que de existir uno que lo abarque todo, ese sería el dominio humano. Entre los más recientes ejercicios militares de EEUU dirigidos a la Guerra no Convencional, el JADE HELM 15, tuvo como eslogan: “Controlando el dominio humano”, lo cual sostiene la relevancia de este concepto para esta variante del uso de la fuerza en particular. Tomado de: Rodríguez Ruiz, José Ramón (2015) La Guerra no Convencional como comportamiento político de Estados Unidos de América contra Cuba, desde la Ciencia Política con enfoque Sur. Tesis en opción al grado académico de Máster en Ciencia Política. Universidad de la Habana, Facultad de Filosofía e Historia, disponible en http://www.scriptorium.uh.cu/xmlui/handle/123456789/3264

4. Trump: EEUU dejará de derrocar regímenes extranjeros”, extraído el 9 de diciembre de 2016 de: https://actualidad.rt.com/actualidad/222787-trump-eeuu-dejara-derrocar-regimenes-extranjeros

5. Ver: Special Report: The Military Loves the Obama Doctrine. Can it survive Trump? en http://www.defenseone.com/ideas/2017/01/special-report-military-loves-obama-doctrine-can-it-survive-trump/134609/?oref=defense_one_breaking_nl


Fuente: Cuba Defensa