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domingo, 10 de diciembre de 2017
martes, 29 de agosto de 2017
Increíble: Estados Unidos compra armas y luego las esconde en aviones (VIDEO)
Programa Detrás de la Razón. 28/8/2017.
Por Roberto de la Madrid
Caminando entre los escombros con olor a muerte y sangre, la periodista búlgara Dilyana Gaytandzhieva, encontró un rastro que traería una investigación escandalosa.
Gaytandzhieva caminó hacia las cloacas donde se escondían los terroristas, y con detenida paciencia ante el desastre y destrucción del paisaje, se puso a revisar minuciosamente cada detalle de cajas, cajitas y cajones ahí en esa guarida, y comenzó a ver algo sospechoso.
Primero las iniciales de BG, después numeraciones de clasificación, luego etiquetas con la procedencia. Así en esos cuartos oscuros, descubrió armas y bombas en sus empaques, las cajas, cajitas y cajones, con procedencia de Bulgaria.
De regreso a su redacción, en el periódico Trud, en Bulgaria, comenzó a atar cabos y perseguir pistas ayudada por filtraciones de Anonymous. Y descubrió que todas esas cajas con armas llegan a manos de terroristas debido a que compañías de EE.UU. incluido el Comando de Operaciones Especiales (USSOCOM), compañías de Israel, los Balcanes, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), y fuerzas militares de Alemania y Dinamarca.
Usaban la aerolínea estatal de Azerbaiyán Silk Way Airways para transportar en decenas de vuelos con carácter diplomático, cientos de toneladas de armas hacia los lugares en conflicto en el mundo, particularmente en Irak, Siria y África.
Explica como el Ministerio de Exteriores de Azerbaiyán hacía la gestión diplomática a través de sus embajadas. ¿Por qué vuelos diplomáticos? porque éstos no están sujetos a la supervisión e inspección normales que les hacen a los aviones comerciales, aviones que estarían violando la ley internacional al transportar armas.
La periodista explica que Arabia Saudí y EAU, compraban armas del este de Europa pero no para sus fuerzas militares por no ser compatibles con los estándares que usan, que son de Occidente, principalmente de Estados Unidos.
Hablamos de armas como morteros y granadas antitanque, y decenas de otros tipos más. La periodista armó un tremendo rompecabezas siguiendo vuelos y comunicados en diferentes embajadas y ministerios.
Se habla de por lo menos mil millones de dólares de equipo. Los vuelos iban en muchas direcciones desde Europa, Asia y África, apareciendo también conflictos como el golpe de Estado después de un "vuelo diplomático" a Burkina Faso.
En marzo de 2017, 300 toneladas de armas fueron enviadas a las kurdas YPG, las "Unidades de Protección Popular" en el norte de Siria. Seis vuelos diplomáticos trasportaron 43 toneladas de granadas desde la planta militar VMZ en Bulgaria, hacia el Ministerio de Defensa de Irak.
La periodista Gaytandzhieva hace unos días, fue despedida de su trabajo, después de publicar este artículo, y luego de ser interrogada por la Agencia de Seguridad de Bulgaria que trataba de saber sus fuentes y cómo dio con toda esta investigación.
¿De dónde sale el dinero para pagar todo este tráfico de armas oculto? Preguntemos en Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar.
Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los Gobiernos ni los medios de comunicación. El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.
Por Roberto de la Madrid
smd/ncl/tas
Fuente: Hispan TV
Por Roberto de la Madrid
Caminando entre los escombros con olor a muerte y sangre, la periodista búlgara Dilyana Gaytandzhieva, encontró un rastro que traería una investigación escandalosa.
Gaytandzhieva caminó hacia las cloacas donde se escondían los terroristas, y con detenida paciencia ante el desastre y destrucción del paisaje, se puso a revisar minuciosamente cada detalle de cajas, cajitas y cajones ahí en esa guarida, y comenzó a ver algo sospechoso.
Primero las iniciales de BG, después numeraciones de clasificación, luego etiquetas con la procedencia. Así en esos cuartos oscuros, descubrió armas y bombas en sus empaques, las cajas, cajitas y cajones, con procedencia de Bulgaria.
De regreso a su redacción, en el periódico Trud, en Bulgaria, comenzó a atar cabos y perseguir pistas ayudada por filtraciones de Anonymous. Y descubrió que todas esas cajas con armas llegan a manos de terroristas debido a que compañías de EE.UU. incluido el Comando de Operaciones Especiales (USSOCOM), compañías de Israel, los Balcanes, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), y fuerzas militares de Alemania y Dinamarca.
Usaban la aerolínea estatal de Azerbaiyán Silk Way Airways para transportar en decenas de vuelos con carácter diplomático, cientos de toneladas de armas hacia los lugares en conflicto en el mundo, particularmente en Irak, Siria y África.
Explica como el Ministerio de Exteriores de Azerbaiyán hacía la gestión diplomática a través de sus embajadas. ¿Por qué vuelos diplomáticos? porque éstos no están sujetos a la supervisión e inspección normales que les hacen a los aviones comerciales, aviones que estarían violando la ley internacional al transportar armas.
La periodista explica que Arabia Saudí y EAU, compraban armas del este de Europa pero no para sus fuerzas militares por no ser compatibles con los estándares que usan, que son de Occidente, principalmente de Estados Unidos.
Hablamos de armas como morteros y granadas antitanque, y decenas de otros tipos más. La periodista armó un tremendo rompecabezas siguiendo vuelos y comunicados en diferentes embajadas y ministerios.
Se habla de por lo menos mil millones de dólares de equipo. Los vuelos iban en muchas direcciones desde Europa, Asia y África, apareciendo también conflictos como el golpe de Estado después de un "vuelo diplomático" a Burkina Faso.
En marzo de 2017, 300 toneladas de armas fueron enviadas a las kurdas YPG, las "Unidades de Protección Popular" en el norte de Siria. Seis vuelos diplomáticos trasportaron 43 toneladas de granadas desde la planta militar VMZ en Bulgaria, hacia el Ministerio de Defensa de Irak.
La periodista Gaytandzhieva hace unos días, fue despedida de su trabajo, después de publicar este artículo, y luego de ser interrogada por la Agencia de Seguridad de Bulgaria que trataba de saber sus fuentes y cómo dio con toda esta investigación.
¿De dónde sale el dinero para pagar todo este tráfico de armas oculto? Preguntemos en Detrás de la Razón: los analistas contestan y usted en su casa concluye. Y si la realidad hace lo que quiere, entonces nosotros volveremos a preguntar.
Lo importante es descubrir los ángulos que no dicen los Gobiernos ni los medios de comunicación. El análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.
Por Roberto de la Madrid
smd/ncl/tas
Fuente: Hispan TV
sábado, 26 de agosto de 2017
La república de Serbia está armando al Daesh
Por Fiodr Alekseevich Karaev (exanalista del GRU, corresponsal independiente para la región de Latakia) para Veterans Today. 25/8/2017.
Lo que queda de la antigua república yugoslava, actualmente conocida como República de Serbia, ha sido y sigue siendo nada más que un lugar de prueba, un patio de recreo de los factores externos que lo convirtieron en tal y en sus títeres domésticos.
De muchos pasos incorrectos, incluso pasos pecaminosos, pero sin embargo los pasos que se han tomado, por la administración real (esta semana), y aquéllos antes, y aquellos antes de aquellos antes de éstos, el uso o mal uso de este territorio y transformando dicho territorio en algo como un caballo de Troya para los jinetes "occidentales", la última serie de eventos son los que finalmente podrían cruzar todas las líneas, esperanzadamente trayendo su intento de operaciones pseudo-clandestinas a plena luz del día.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: VT
Lo que queda de la antigua república yugoslava, actualmente conocida como República de Serbia, ha sido y sigue siendo nada más que un lugar de prueba, un patio de recreo de los factores externos que lo convirtieron en tal y en sus títeres domésticos.
De muchos pasos incorrectos, incluso pasos pecaminosos, pero sin embargo los pasos que se han tomado, por la administración real (esta semana), y aquéllos antes, y aquellos antes de aquellos antes de éstos, el uso o mal uso de este territorio y transformando dicho territorio en algo como un caballo de Troya para los jinetes "occidentales", la última serie de eventos son los que finalmente podrían cruzar todas las líneas, esperanzadamente trayendo su intento de operaciones pseudo-clandestinas a plena luz del día.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: VT
miércoles, 3 de mayo de 2017
Para los Balcanes, Trump no es diferente a Obama
Por Wayne MADSEN para Strategic Culture. 3/5/2017.
Haber tomado en serio las promesas de la campaña del presidente estadounidense Donald Trump, se habría creído que los Estados Unidos dejarían de intentar reemplazar gobiernos que no le gustan a través del proceso contrademocrático de provocar revoluciones "temáticas" o "de color". A medida que los intervencionistas globales y los neoconservadores continúan su camino hacia el gobierno de Trump, la política de los Estados Unidos en los Balcanes bajo Trump no es muy diferente a la de Barack Obama.
Donald Trump castigó la campaña presidencial de Hillary Clinton por sus estrechos vínculos con el multibillonario George Soros y favoreció la intervención en otros países para lograr un «cambio de régimen». Sin embargo, el presidente Trump está llevando a cabo ahora las "revoluciones de color" dirigidas por Soros en Macedonia y Serbia, dos naciones con vínculos amistosos con Rusia. Además, en lugar de «drenar el pantano» de los agentes de Soros, Trump aseguró que un exempleado de Soros, Steve Mnuchin, ahora funge como Secretario de Hacienda. El yerno de Trump, Jared Kushner, que ejerce el poder de Svengali sobre el Sr. Trump, se sabe que está cerca de las organizaciones financiadas por Soros.
Publicamente, Soros ha llamado a Trump como un aspirante a dictador. En privado, lo que está ocurriendo en Macedonia y Serbia es un intento de Soros, en colaboración con la Agencia Central de Inteligencia de Mike Pompeo, de derrocar gobiernos democráticamente elegidos en ambos países y reemplazarlos por regímenes de títeres pro-OTAN y globalistas orientados de Estados Unidos y la Unión Europea. Trump trató de ratificar la adhesión de Montenegro a la OTAN, a pesar de que la oposición parlamentaria en el país y muchos de sus partidarios recuerdan que la OTAN bombardeó a su nación en 1999. Soros -financió operaciones de los medios de comunicación en los Balcanes y en el extranjero sobre un complot ruso para organizar un golpe de Estado en Montenegro contra el exprimer ministro de la OTAN, Milo Djukanovic. Historias falsas similares de Soros están diseñadas para pintar a los partidos políticos anti-OTAN en Macedonia y Serbia como agentes de Moscú. La administración Trump, que no ha demostrado capacidad alguna para discernir hechos de fantasía, ha comprado todas estas teorías conspirativas.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
Haber tomado en serio las promesas de la campaña del presidente estadounidense Donald Trump, se habría creído que los Estados Unidos dejarían de intentar reemplazar gobiernos que no le gustan a través del proceso contrademocrático de provocar revoluciones "temáticas" o "de color". A medida que los intervencionistas globales y los neoconservadores continúan su camino hacia el gobierno de Trump, la política de los Estados Unidos en los Balcanes bajo Trump no es muy diferente a la de Barack Obama.
Donald Trump castigó la campaña presidencial de Hillary Clinton por sus estrechos vínculos con el multibillonario George Soros y favoreció la intervención en otros países para lograr un «cambio de régimen». Sin embargo, el presidente Trump está llevando a cabo ahora las "revoluciones de color" dirigidas por Soros en Macedonia y Serbia, dos naciones con vínculos amistosos con Rusia. Además, en lugar de «drenar el pantano» de los agentes de Soros, Trump aseguró que un exempleado de Soros, Steve Mnuchin, ahora funge como Secretario de Hacienda. El yerno de Trump, Jared Kushner, que ejerce el poder de Svengali sobre el Sr. Trump, se sabe que está cerca de las organizaciones financiadas por Soros.
Publicamente, Soros ha llamado a Trump como un aspirante a dictador. En privado, lo que está ocurriendo en Macedonia y Serbia es un intento de Soros, en colaboración con la Agencia Central de Inteligencia de Mike Pompeo, de derrocar gobiernos democráticamente elegidos en ambos países y reemplazarlos por regímenes de títeres pro-OTAN y globalistas orientados de Estados Unidos y la Unión Europea. Trump trató de ratificar la adhesión de Montenegro a la OTAN, a pesar de que la oposición parlamentaria en el país y muchos de sus partidarios recuerdan que la OTAN bombardeó a su nación en 1999. Soros -financió operaciones de los medios de comunicación en los Balcanes y en el extranjero sobre un complot ruso para organizar un golpe de Estado en Montenegro contra el exprimer ministro de la OTAN, Milo Djukanovic. Historias falsas similares de Soros están diseñadas para pintar a los partidos políticos anti-OTAN en Macedonia y Serbia como agentes de Moscú. La administración Trump, que no ha demostrado capacidad alguna para discernir hechos de fantasía, ha comprado todas estas teorías conspirativas.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Strategic Culture
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Yugoslavia
domingo, 15 de enero de 2017
¿Serán juzgados los terroristas del UCK (Ejército de Liberación de Kosovo)?
El ex primer ministro kosovar Ramush Haradinaj fue
arrestado por orden de la justicia francesa en el aeropuerto de
Basilea-Mulhouse y posteriormente puesto en libertad pero con obligación
de mantenerse a la disposición de la justicia. Serbia exige su
extradición para juzgarlo en relación con los crímenes cometidos por el
Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) en los años 1990.
Kosovo es actualmente un Estado creado por la OTAN pero no reconocido por la comunidad internacional.
El UCK, creado por la OTAN con elementos de la mafia albanesa, desató en Yugoslavia una campaña de terrorismo indiscriminado que provocó como respuesta de Belgrado una ola represiva. Esta última sirvió de pretexto a la guerra de la OTAN contra Yugoslavia. Los oficiales del UCK fueron entrenados en Turquía por las fuerzas especiales de Alemania (KSK) y por cuenta de la alianza atlántica.
Los crímenes atribuidos a Serbia recibieron castigo inmediato, pero habrá que esperar 17 años después de los hechos para que llegue quizás a crearse un tribunal penal internacional que debería juzgar los crímenes perpetrados por el UCK.
Encarcelado sin que lograran demostrarse nunca las acusaciones de que había cometido crímenes contra la humanidad, el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic murió en 2006 –asesinado por orden de la OTAN– en su celda de La Haya, después de años de vanos procesos judiciales. Su muerte anunciaba el destino del presidente iraquí Saddam Hussein y del Guía libio Muammar el-Kadhafi, igualmente víctimas de la OTAN.
Ramush Haradinaj fue juzgado en 2007 por el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia, pero los servicios de inteligencia de la OTAN se negaron a entregar a la fiscal Carla Del Ponte los documentos que tenían sobre los hechos atribuidos al acusado. Más de 10 testigos de cargo fueron asesinados cuando se preparaban para declarar ante el Tribunal y el acusado fue finalmente absuelto.
Si finalmente se creara una jurisdicción ad hoc sobre los crímenes del UCK, el principal acusado tendría que ser el actual presidente de Kosovo, Hashim Thaci. Mientras tanto, Serbia sigue exigiendo que se haga justicia.
Durante la audiencia en la que se pronunció la acusación en su contra, Ramush Haradinaj insultó a los magistrados franceses, llegando incluso a acusarlos de estar al servicio… del difunto presidente yugoslavo Milosevic. Su abogada, Rachel Lindon, afirmó que Belgrado carece de competencia para juzgar a su cliente después de haber sido este juzgado en La Haya. Pero la parte acusadora observó que, debido a la muerte de los testigos, el primer juicio no pudo pronunciarse sobre el conjunto de crímenes que se reprochaban a Haradinaj.
La extradición de Ramush Haradinaj a Serbia depende de la aprobación del gobierno francés.
Fuente: Red Voltaire
jueves, 22 de diciembre de 2016
El asesino de Serbia
Por Slavisa Batko Milacic para Kateon. 21/12/2016.
Lo que caracteriza al gobierno del primer ministro serbio, Aleksandar Vucic son las mentiras y las promesas. Continuamente proclama que las cosas mejorarán, pero la realidad sigue siendo dura para los serbios. Recientemente, Vucic dijo que este año, Serbia está entre los tres países de cabecera en Europa, en términos de crecimiento del PIB. Sin embargo, el Banco Mundial rápidamente destapó la mentira de Vucic. Según sus datos, Serbia no solamente no está entre los tres países de cabecera en Europa, sino que es el segundo por el final en la región. Por debajo de Serbia solamente está Macedonia, mientras que incluso Kosovo, el narco Estado artificial, tiene un ratio de crecimiento más elevado que Serbia. Las estadísticas hablan claramente. 1,8 millones de serbios (24,6%) viven en riesgo de pobreza. En absoluta pobreza viven unos 628.000 ciudadanos serbios, lo que significa que el 9% de la población serbia no tiene ni el dinero suficiente para alimentarse normalmente.
La agencia de inteligencia de EEUU, la CIA, también ha presentado estadísticas sobre Serbia, y desgraciadamente ellos tenían hechos notablemente pesimistas. Según sus estadísticas, el desempleo en Serbia está entre los más elevados del mundo. En una tasa de desempleo de 200 países estudiados, Serbia está localizado en el puesto número 163, en compañía de Estados africanos. Los únicos dos países europeos que están peor que Serbia son, Macedonia en el puesto número 181, y Bosnia y Herzegovina en el puesto número 185. Al mismo tiempo, la deuda pública de Serbia está incrementándose en 5,87 millones diariamente. La revista Forbes, de expertos renombrados, clasificó a Serbia en el último puesto en la región en lo que se trata de la calidad de los negocios. Serbia también está en uno de los últimos lugares en Europa en términos de asignación de fondos para la ciencia. Desgraciadamente, Serbia es la primera en Europa en cuanto a la ‘fuga de cerebros’.
Sin embargo, el problema más terrible es la desaparición de Serbia. En cuanto al número de inmigrantes por millón de habitantes, Serbia ha alcanzado una cifra histórica.
En 2013, 45.000 personas abandonaron Serbia y en 2015 una cifra sin precedentes de 58.000 personas abandonó el país. Y estos son los resultados oficiales, mientras que queda la cuestión acerca de cuántas más personas están sin contar. En Serbia a día de hoy, por desgracia, el número de personas mayores de 65 años es más elevado que el número de personas más jóvenes de 15 años. Con la tasa de natalidad, significa que la población de Serbia decrece anualmente en 100.000 personas. Serbia oficialmente tiene 7.041.599 habitantes, pero en realidad, en Serbia viven en torno a 6.900.000 personas. El 27 de noviembre, por primera vez en la historia de Serbia, el ejército serbio realizó protestas por las pobres condiciones en el ejército. Los manifestantes acusaron al Jefe del Estado Mayor y al gobierno de Serbia por acciones irresponsables que socavan la capacidad de las fuerzas armadas. Justo este año, 1.000 personas dejaron el ejército por las pobres condiciones.
Estos son los resultados del gobierno de Vucic. Es más, Vucic insulta a los serbios. A menudo habla de cómo la gente en Serbia tiene malos hábitos de trabajo, que no trabajan suficiente, que deberían mirar a los escandinavos por modelos a seguir. Vucic se niega a sí mismo. Mientras que lucha y representa a un Estado liberal, está pidiendo a sus ciudadanos que sigan el ejemplo de los escandinavos, que tienen un Estado social.
El punto es que el sistema en Serbia está ajustado para partidos políticos, lo que significa que no es el conocimiento lo que es apreciado, sino la afiliación partidista. El sistema que está siendo fortalecido por Vucic está destruyendo Serbia.
La administración de la política exterior de Vucic está apuntando directamente contra los intereses de Serbia y los serbios en la región. En vez de ayudar a casi dos millones de serbios en los Balcanes (fuera de Serbia), la Serbia bajo Vucic está renunciando a ellos. Esto ha sido muy visto en Montenegro. Aleksandar Vucic apoyó directamente al ‘golpe fallido’ en Montenegro. El régimen de Milo Djukanovic, viendo que podría perder las elecciones que se realizaron el 16 de octubre, decidió inventarse un golpe de Estado y acusar a la oposición por su organización. Desde que quedó claro que el golpe fue inventado, Milo Djukanovic necesitó ayuda, que él encontró en Aleksandar Vucic. El primer ministro serbio confirmó que todo lo que Djukanovic declaró es cierto. Dijo que la información operacional de los servicios de inteligencia serbios confirmó todo. Pero no ofreció ninguna prueba. Mientras que Vucic dice que Serbia tiene las mejores relaciones de su historia con Montenegro, al mismo tiempo, toda la población serbia en Montenegro está sujeta a persecución. Milo Djukanovic está intentando forjar una nueva identidad, una nueva iglesia, un nuevo lenguaje, todo con el objetivo de borrar cualquier rastro serbio.
El gobierno de Vucic no hace nada para fortalecer la posición de Serbia en los Balcanes o la posición de los serbios en la región. Está claro que mientras que Aleksandar Vucic sea primer ministro, Serbia empeorará. Tan pronto como llegó al poder, anunció que gobernaría hasta 2020.
Desde su llegada al poder, Vucic también ha socavado los intereses vitales rusos en Serbia y los Balcanes. Aunque la posición geopolítica de Rusia a día de hoy es compleja, Rusia debe trabajar activamente en el derrocamiento del régimen de Aleksandar Vucic. Este es el único modo para que Serbia sea de nuevo un Estado fuerte e independiente.
Fuente: Kateon
Lo que caracteriza al gobierno del primer ministro serbio, Aleksandar Vucic son las mentiras y las promesas. Continuamente proclama que las cosas mejorarán, pero la realidad sigue siendo dura para los serbios. Recientemente, Vucic dijo que este año, Serbia está entre los tres países de cabecera en Europa, en términos de crecimiento del PIB. Sin embargo, el Banco Mundial rápidamente destapó la mentira de Vucic. Según sus datos, Serbia no solamente no está entre los tres países de cabecera en Europa, sino que es el segundo por el final en la región. Por debajo de Serbia solamente está Macedonia, mientras que incluso Kosovo, el narco Estado artificial, tiene un ratio de crecimiento más elevado que Serbia. Las estadísticas hablan claramente. 1,8 millones de serbios (24,6%) viven en riesgo de pobreza. En absoluta pobreza viven unos 628.000 ciudadanos serbios, lo que significa que el 9% de la población serbia no tiene ni el dinero suficiente para alimentarse normalmente.
La agencia de inteligencia de EEUU, la CIA, también ha presentado estadísticas sobre Serbia, y desgraciadamente ellos tenían hechos notablemente pesimistas. Según sus estadísticas, el desempleo en Serbia está entre los más elevados del mundo. En una tasa de desempleo de 200 países estudiados, Serbia está localizado en el puesto número 163, en compañía de Estados africanos. Los únicos dos países europeos que están peor que Serbia son, Macedonia en el puesto número 181, y Bosnia y Herzegovina en el puesto número 185. Al mismo tiempo, la deuda pública de Serbia está incrementándose en 5,87 millones diariamente. La revista Forbes, de expertos renombrados, clasificó a Serbia en el último puesto en la región en lo que se trata de la calidad de los negocios. Serbia también está en uno de los últimos lugares en Europa en términos de asignación de fondos para la ciencia. Desgraciadamente, Serbia es la primera en Europa en cuanto a la ‘fuga de cerebros’.
Sin embargo, el problema más terrible es la desaparición de Serbia. En cuanto al número de inmigrantes por millón de habitantes, Serbia ha alcanzado una cifra histórica.
En 2013, 45.000 personas abandonaron Serbia y en 2015 una cifra sin precedentes de 58.000 personas abandonó el país. Y estos son los resultados oficiales, mientras que queda la cuestión acerca de cuántas más personas están sin contar. En Serbia a día de hoy, por desgracia, el número de personas mayores de 65 años es más elevado que el número de personas más jóvenes de 15 años. Con la tasa de natalidad, significa que la población de Serbia decrece anualmente en 100.000 personas. Serbia oficialmente tiene 7.041.599 habitantes, pero en realidad, en Serbia viven en torno a 6.900.000 personas. El 27 de noviembre, por primera vez en la historia de Serbia, el ejército serbio realizó protestas por las pobres condiciones en el ejército. Los manifestantes acusaron al Jefe del Estado Mayor y al gobierno de Serbia por acciones irresponsables que socavan la capacidad de las fuerzas armadas. Justo este año, 1.000 personas dejaron el ejército por las pobres condiciones.
Estos son los resultados del gobierno de Vucic. Es más, Vucic insulta a los serbios. A menudo habla de cómo la gente en Serbia tiene malos hábitos de trabajo, que no trabajan suficiente, que deberían mirar a los escandinavos por modelos a seguir. Vucic se niega a sí mismo. Mientras que lucha y representa a un Estado liberal, está pidiendo a sus ciudadanos que sigan el ejemplo de los escandinavos, que tienen un Estado social.
El punto es que el sistema en Serbia está ajustado para partidos políticos, lo que significa que no es el conocimiento lo que es apreciado, sino la afiliación partidista. El sistema que está siendo fortalecido por Vucic está destruyendo Serbia.
La administración de la política exterior de Vucic está apuntando directamente contra los intereses de Serbia y los serbios en la región. En vez de ayudar a casi dos millones de serbios en los Balcanes (fuera de Serbia), la Serbia bajo Vucic está renunciando a ellos. Esto ha sido muy visto en Montenegro. Aleksandar Vucic apoyó directamente al ‘golpe fallido’ en Montenegro. El régimen de Milo Djukanovic, viendo que podría perder las elecciones que se realizaron el 16 de octubre, decidió inventarse un golpe de Estado y acusar a la oposición por su organización. Desde que quedó claro que el golpe fue inventado, Milo Djukanovic necesitó ayuda, que él encontró en Aleksandar Vucic. El primer ministro serbio confirmó que todo lo que Djukanovic declaró es cierto. Dijo que la información operacional de los servicios de inteligencia serbios confirmó todo. Pero no ofreció ninguna prueba. Mientras que Vucic dice que Serbia tiene las mejores relaciones de su historia con Montenegro, al mismo tiempo, toda la población serbia en Montenegro está sujeta a persecución. Milo Djukanovic está intentando forjar una nueva identidad, una nueva iglesia, un nuevo lenguaje, todo con el objetivo de borrar cualquier rastro serbio.
El gobierno de Vucic no hace nada para fortalecer la posición de Serbia en los Balcanes o la posición de los serbios en la región. Está claro que mientras que Aleksandar Vucic sea primer ministro, Serbia empeorará. Tan pronto como llegó al poder, anunció que gobernaría hasta 2020.
Desde su llegada al poder, Vucic también ha socavado los intereses vitales rusos en Serbia y los Balcanes. Aunque la posición geopolítica de Rusia a día de hoy es compleja, Rusia debe trabajar activamente en el derrocamiento del régimen de Aleksandar Vucic. Este es el único modo para que Serbia sea de nuevo un Estado fuerte e independiente.
Fuente: Kateon
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Croacia quiere tramar violencia de guerra híbrida en Vojvodina
Por Andrew Korybko
El renacimiento patrocinado por el estado de Croacia de ultra-nationalismin es un peligro para toda Europa, pero su víctima más inmediata es una vez más el pueblo serbio. Esta viciosa ideología ha estado arrastrando a la vanguardia de la dirigente política croata desde hace años, que estalló como un demonio en la década de 1990, pero intencionalmente pone en hielo durante la década de 2000 mientras que el país pasó por el proceso de adhesión a la UE. Ahora que son un miembro sólido de ese bloque y la OTAN, los ultranacionalistas croatas tienen una mano libre para correr con sus fantasías fascistas y rehabilitar delincuentes reconocidos internacionalmente como supuestos 'héroes nacionales'.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Katehon
El renacimiento patrocinado por el estado de Croacia de ultra-nationalismin es un peligro para toda Europa, pero su víctima más inmediata es una vez más el pueblo serbio. Esta viciosa ideología ha estado arrastrando a la vanguardia de la dirigente política croata desde hace años, que estalló como un demonio en la década de 1990, pero intencionalmente pone en hielo durante la década de 2000 mientras que el país pasó por el proceso de adhesión a la UE. Ahora que son un miembro sólido de ese bloque y la OTAN, los ultranacionalistas croatas tienen una mano libre para correr con sus fantasías fascistas y rehabilitar delincuentes reconocidos internacionalmente como supuestos 'héroes nacionales'.
*****TEXTO COMPLETO*****
Fuente: Katehon
jueves, 28 de julio de 2016
Serbia, campo de batalla entre Rusia y Occidente
Aunque las elecciones en Serbia fueron hace tres meses, aún no hay un Gobierno formado. La razón es una lucha entre los políticos prorrusos y los prooccidentales, auspiciada por Moscú y Washington.
Según el diario Wirtschaftsblatt, Aleksandar Vucic, primer ministro del país y presidente del Partido Progresista Serbio, no ha podido formar Gobierno y no ha descartado la posibilidad de un "Ejecutivo alternativo", lo que da a entender que los intereses de diversos grupos están sobre la mesa.
Lo anterior dio lugar a especular que "los músculos de Rusia y Occidente" están presentes en Serbia. En mayo pasado, Vucic realizó una visita inesperada a Moscú y el Kremlin reconoció su deseo de que el ministro de Energía serbio siguiera en su posición. Según el diario, la razón es que Rusia es dueña de la Industria del Petróleo de Serbia (NIS).
Al mismo tiempo, Vucic se ha negado a visitar Bruselas y Washington, aunque ha mantenido encuentros con diversos políticos europeos. De hecho, como resultado de sus últimas reuniones, Serbia ha empezado las negociaciones con la Unión Europea en materia de justicia y derechos básicos.
"Según los expertos, esto es una prueba de que la UE ha empezado a influir de manera más significativa en Serbia", concluye el autor.
Fuente: Sputnik
Según el diario Wirtschaftsblatt, Aleksandar Vucic, primer ministro del país y presidente del Partido Progresista Serbio, no ha podido formar Gobierno y no ha descartado la posibilidad de un "Ejecutivo alternativo", lo que da a entender que los intereses de diversos grupos están sobre la mesa.
Lo anterior dio lugar a especular que "los músculos de Rusia y Occidente" están presentes en Serbia. En mayo pasado, Vucic realizó una visita inesperada a Moscú y el Kremlin reconoció su deseo de que el ministro de Energía serbio siguiera en su posición. Según el diario, la razón es que Rusia es dueña de la Industria del Petróleo de Serbia (NIS).
Al mismo tiempo, Vucic se ha negado a visitar Bruselas y Washington, aunque ha mantenido encuentros con diversos políticos europeos. De hecho, como resultado de sus últimas reuniones, Serbia ha empezado las negociaciones con la Unión Europea en materia de justicia y derechos básicos.
"Según los expertos, esto es una prueba de que la UE ha empezado a influir de manera más significativa en Serbia", concluye el autor.
Fuente: Sputnik
domingo, 3 de julio de 2016
Dejan Lučić: La conspiración de Serbia (VIDEO)
Veterans Today: El video abarca desde el envenenamiento por las GMO a los anillos de robo de órganos. No hacemos comentarios sobre lo que es o no es verdad que no sea lo que es obvio para nosotros, que los EE.UU. ha estado jugando juegos con Serbia desde hace algún tiempo.
Veterans Today tiene una larga y estrecha relación con Serbia aunque el Sr. Lucic no es un miembro del personal de Veterans Today Serbia, pero se nos dice que es ampliamente admirado en Serbia y "buena gente".
Fuente: Veterans Today
Veterans Today tiene una larga y estrecha relación con Serbia aunque el Sr. Lucic no es un miembro del personal de Veterans Today Serbia, pero se nos dice que es ampliamente admirado en Serbia y "buena gente".
Fuente: Veterans Today
martes, 29 de diciembre de 2015
TURQUÍA: Interesantes movimientos diplomáticos en las últimas horas. El presidente Erdogan viaja a Arabia Saudita y el Primer Ministro Davutoğlu visita Serbia (VIDEO)
VIDEO: El Primer Ministro Turco Davutoğlu visita Serbia para el Foro de Negocios entre los dos países. El Primer Ministro de Serbia Aleksandar Vucic, dijo que su país pone una atención "especial" a los inversores Turcos.
28-12-2015
VIDEO: Palabras del Presidente Erdogan antes de partir para Arabia Saudita. 29-12-2015
Fuente: Video-News
VIDEO: Palabras del Presidente Erdogan antes de partir para Arabia Saudita. 29-12-2015
Fuente: Video-News
jueves, 29 de octubre de 2015
El cierre del cerco estadounidense alrededor de Rusia
Por Michael Jabara Carley
La guerra en Ucrania sigue su curso y no se avizora solución. Pero, más que una guerra civil ucraniana es una guerra de agresión contra Rusia, una guerra en la que Estados Unidos utiliza a sus satélites europeos y anglosajones. Las razones de Washington para seguir adelante con esta política extremadamente peligrosa pueden parecer poco claras. Para explicarlas hay que recordar los orígenes de este conflicto.
La mayoría de la población rusa perdió sus ahorros cuando el rublo se desplomó, en dos ocasiones, durante los años 1990. Abuelas de rostros arrugados vendían zanahorias y patatas en las calles mientras que otras trataban de vender zippers y cintas a la salida del metro. Exceptuando a los oligarcas, Rusia estaba depauperada y arruinada. Su pueblo estaba desesperado y en la televisión rusa los predicadores fundamentalistas estadounidenses se apoderaban de los horarios de la madrugada. Estados Unidos se convertía en superpotencia única. Ningún otro Estado podía ya enfrentar la voluntad de Washington, como la URSS lo había hecho en el pasado.
Entre 1999 y 2009, 12 países de Europa oriental se convierten en miembros de la OTAN, entre ellos varias regiones de la ex Yugoslavia, destruida y despedazada por Estados Unidos y sus “aliados” de la OTAN, que utilizaron como pretexto la llamada «responsabilidad de proteger» (R2P). Con sólo mirar un mapa, cualquier persona medianamente inteligente, sin hablar de cualquier miope ruso, puede ver que Estados Unidos ya estaba aplicando una política agresiva que tendía un cerco alrededor de Rusia.
La OTAN y –algo que resulta una ironía– la Unión Europea se han convertido en dóciles instrumentos de una política anti-rusa, a pesar de que una relación de beligerancia con la Federación Rusa no beneficia en nada a la mayoría de los países de Europa occidental. Antes del inicio de esa política, los negocios entre las naciones de Europa occidental y Rusia marchaban viento en popa y a toda vela y Rusia incluso se había convertido en el principal proveedor de gas natural a los mercados europeos. La situación económica de la Federación Rusa había mejorado visiblemente bajo la presidencia de Vladimir Putin.
Putin había llegado a la presidencia de la Federación Rusa a finales de 1999, después de la dimisión de Yeltsin. Aspiraba nada más y nada menos que a insertar la Federación en la comunidad internacional, tanto política como económicamente hablando. Después de los acontecimientos sucedidos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, Putin expresó de inmediato sus condolencias al entonces presidente George W. Bush, ofreciendo además la solidaridad y respaldo de Rusia.
La historia es bastante conocida. De parte de Moscú, la apertura estaba sobre la mesa, si Estados Unidos la deseaba. Desgraciadamente, Washington siguió actuando según el siguiente principio: «Lo que es mío, es mío. Y lo que es tuyo también.»
En 2003, Estados Unidos y varios de sus satélites de la OTAN atacaron Irak, en lo que fue una flagrante guerra de agresión, sembrando en ese país la destrucción y perpetrando verdaderos baños de sangre… que, por cierto, todavía prosiguen actualmente. En Europa, mientras tanto, la OTAN proseguía su expansión hacia el este. Alarmado, Putin finalmente calificó la política de Estados Unidos y la alianza atlántica de «democracia de los bombardeos» tendiente a imponer la «democracia» por la fuerza en otros Estados. La fuerza era de verdad… pero la democracia era falsa.
La preocupación de Putin ante las llamadas «revoluciones» de colores orquestadas y financiadas por Estados Unidos y sus satélites en Georgia (2003) y en Ucrania (2004) era completamente justificada. En 2008, Georgia emprendió una ofensiva tendiente a conquistar el territorio independiente de Osetia del Sur, lo cual provocó una intervención rusa y la destrucción del ejército georgiano. Tampoco duró mucho la «revolución» de color ucraniana. En 2010, Viktor Yanukovich fue electo presidente de Ucrania. Pero el gobierno de Estados Unidos intensificó sus actividades alrededor de las fronteras rusas, hasta el momento del golpe de Estado contra el presidente Yanukovich, en febrero de 2014. Pareció, por un momento, que Estados Unidos había logrado cerrar el cerco alrededor de Rusia.
La vanguardia de la junta golpista de Kiev se compone de la organización paramilitar de corte fascista Pravy Sektor y del partido político fascista Svoboda. Rápidamente corrieron rumores de que la CIA y otras agencia estadounidenses se habían apoderado de todo un piso en la sede de los servicios de seguridad ucranianos (SBU) en Kiev. Sobre el edificio ondeaban, simbólicamente juntas, banderas ucranianas y estadounidenses. Banderas, estandartes y símbolos del fascismo aparecieron muy rápidamente en manifestaciones callejeras registradas en Ucrania y el colaborador pronazi de la Segunda Guerra Mundial Stepan Bandera fue promovido a la categoría de “padre” de la nación ucraniana. Por supuesto, ahora hay en Ucrania consejeros militares de Estados Unidos, Canadá y Polonia y quién sabe de qué otros países más.
El ministro “ucraniano” de Finanzas es un ciudadano estadounidense; el gobernador de Odesa, Mijaíl Saakashvili, es un prófugo reclamado por la justicia de Georgia; el embajador de Estados Unidos en Kiev se comporta como un procónsul. Y el encargado de aplicar las órdenes de Estados Unidos es el actual “presidente” Petro Porochenko, alias «el rey del chocolate». Se sabe que el equipamiento militar que envían Estados Unidos y otros países occidentales llegan a cambio de un ucraniano granero vacío de recursos. ¿No es una ironía que un movimiento «nacionalista» ucraniano se someta tan fácilmente ante las potencias extranjeras occidentales? Putin comentaba recientemente que el control extranjero sobre Kiev constituye un insulto para los pueblos de Ucrania. Es cierto, pero además los arruina.
La resistencia popular en Ucrania no se limitó a Crimea. En Odesa, Mariupol, Jarkov, Donetsk, Lugansk, por ejemplo, la oposición a la junta de Kiev rápidamente comenzó a manifestarse. Violencia y represión fueron las respuestas. Kiev ordenó a su ejército liquidar a los disidentes, y estos tomaron las armas para defenderse. Se organizó una resistencia antifascista inspirada en la Guerra Civil Española de 1936. Putin advirtió a la junta de Kiev que utilizar los tanques contra su propio pueblo era una locura. Y tenía razón.
En junio de 2014, el vuelo MH17 de la Malaysia Airlines se estrelló en la región de Donbass. Sin presentar ni la sombra de una prueba, Estados Unidos y la Unión Europea de inmediato atribuyeron la responsabilidad a Putin y las milicias del Donbass. La prensa occidental recurrió a un lenguaje ultrajante, a la propaganda negra y al lavado de cerebro en contra de la Federación Rusa y de Vladimir Putin. Hasta el sol de hoy, Washington y la junta de Kiev siguen ocultando elementos probatorios fundamentales sobre la catástrofe del vuelo MH17 y si lo hacen es porque están tratando de esconder el hecho que fue la junta fascista quien derribó el avión de pasajeros. [2].
La propaganda negra funcionó tan bien que Estados Unidos y la Unión Europea pudieron darse el lujo de adoptar sanciones económicas contra la Federación Rusa, sanciones que todavía están en vigor. Esas sanciones, y las contramedidas que Rusia adoptó en respuesta, han costado miles de millones de euros a los países miembros de la Unión Europea… pero no han costado ni solo centavo a Estados Unidos, que al parecer está desarrollando sus intercambios con Rusia. Los europeos han comenzado a preguntarse por qué son ellos quienes tienen que pagar por la actitud agresiva de Estados Unidos contra Rusia. Pero Washington, actuando siempre a favor de sus propios intereses, sigue controlando con mano firma sus satélites europeos, que hasta ahora siguen obedeciendo la voz de su amo. La aplanadora Estados Unidos/OTAN sigue haciendo su trabajo.
La región de Donbass ha demostrado ser un hueso demasiado duro de roer para la junta de Kiev. Las milicias de esa región, con gran cantidad de combatientes y bien armadas, infligieron severas derrotas a las fuerzas de la junta, que incluso pidieron –y obtuvieron– dos treguas, negociadas en los llamados Acuerdos de Minsk, acuerdos que la junta nunca respetó. Era fácil adivinar que el régimen de Kiev utilizaría los Acuerdos de Minsk para reabastecer sus fuerzas y atacar nuevamente. Las milicias ganaron en el campo de batalla pero perdieron en Minsk. Hay que preguntarse por qué nadie previó que era imposible instaurar la paz y la reconciliación entre las fuerzas fascistas y los antifascistas.
Incluso es posible plantear la cuestión de manera mucho más simple: ¿Por qué aceptarían las víctimas de la masacres perpetradas por la junta someterse a esta si son capaces de resistir? Algunos dicen que Minsk es la única solución pero… ¿para quién exactamente? ¿Cree Moscú que Estados Unidos respetará un acuerdo firmado cuando la experiencia demuestra que no lo hará?
Ucrania sigue siendo el campo de batalla donde Estados Unidos sigue tratando de cerrar el cerco alrededor de Rusia. Washington atribuye a Rusia la responsabilidad de la guerra y la acusa de ser el agresor. Espera que el gobierno ruso acepte la existencia en Kiev de un régimen fascista y bajo tutela estadounidense que constituye una amenaza permanente para la seguridad rusa. Washington acusa a Rusia de no respetar el protocolo de Minsk, cuando en realidad es la junta de Kiev, bajo la dirección de Estados Unidos, quien nunca ha respetado esos acuerdos [3]. Estados Unidos y Europa cierran sistemáticamente los ojos para no ver a los fascistas en Kiev, a pesar de que es difícil no percibir su presencia. Como en la novela de George Orwell 1984, la realidad es lo contrario de lo que se dice.
El gobierno de Estados Unidos trabaja con falsas presunciones, exageradas por exceso de orgullo, olvidando seguramente que toda guerra está llena de sorpresas. Es muy difícil que el cerco estadounidense alrededor de Rusia pueda cerrarse rápidamente en el polvorín ucraniano, a no ser que Moscú capitule creyendo alcanzar así algo de “tranquilidad”.
Separar Ucrania de Rusia, rompiendo así con la historia, la cultura, la religión y las relaciones de sangre, que databan de más de mil años, es un proceso que ha encontrado firme oposición. El primer ministro ucraniano Arseny Yatseniuk puede erigir, si encuentra dinero para hacerlo, una nueva Muralla China alrededor de Rusia, pero ni él ni sus camisas pardas lograrán mantener esta separación de otra manera que no sea recurriendo a la fuerza y a la represión contra el pueblo ucraniano. Los europeos deberían tener eso muy presente antes de ir más lejos en el camino que Estados Unidos está imponiéndoles.
La guerra en Ucrania sigue su curso y no se avizora solución. Pero, más que una guerra civil ucraniana es una guerra de agresión contra Rusia, una guerra en la que Estados Unidos utiliza a sus satélites europeos y anglosajones. Las razones de Washington para seguir adelante con esta política extremadamente peligrosa pueden parecer poco claras. Para explicarlas hay que recordar los orígenes de este conflicto.
En 1990, se prometía a la Unión Soviética que la
OTAN no trataría de extenderse hacia el este aprovechándose del vacío
que dejaba la URSS al retirarse del este de Europa. Hoy en día,
Estados Unidos niega haber aceptado ese arreglo, pero el peso de las
pruebas sugiere que –en efecto– Washington rompió las promesas que había
hecho al entonces líder soviético Mijaíl Gorbatchev [1].
En 1991 se concretaba el derrumbe de la URSS y las republicas
ex soviéticas se convertían en países independientes. En Estados Unidos,
los triunfalistas cantaban victoria al referirse a la guerra fría
mientras que la economía rusa se caía a pedazos, gracias a los llamados
“liberales” rusos, que seguían los consejos occidentales favorables a
las políticas económicas “de choque” y las privatizaciones, que
en realidad no eran otra cosa que un verdadero saqueo de los recursos
naturales rusos. El gobierno de la Federación Rusa cayó en manos de
Boris Yeltsin, quien hizo el papel de bufón en la corte del entonces
presidente de Estados Unidos Bill Clinton. Yeltsin invitó a sus amigos a
enriquecerse, en detrimento del pueblo ruso. Los socios de Yeltsin
se paseaban por Moscú en limusinas escoltadas por guardaespaldas
enfundados en trajes de lujo que apenas disimulaban las pistolas que
portaban.La mayoría de la población rusa perdió sus ahorros cuando el rublo se desplomó, en dos ocasiones, durante los años 1990. Abuelas de rostros arrugados vendían zanahorias y patatas en las calles mientras que otras trataban de vender zippers y cintas a la salida del metro. Exceptuando a los oligarcas, Rusia estaba depauperada y arruinada. Su pueblo estaba desesperado y en la televisión rusa los predicadores fundamentalistas estadounidenses se apoderaban de los horarios de la madrugada. Estados Unidos se convertía en superpotencia única. Ningún otro Estado podía ya enfrentar la voluntad de Washington, como la URSS lo había hecho en el pasado.
Entre 1999 y 2009, 12 países de Europa oriental se convierten en miembros de la OTAN, entre ellos varias regiones de la ex Yugoslavia, destruida y despedazada por Estados Unidos y sus “aliados” de la OTAN, que utilizaron como pretexto la llamada «responsabilidad de proteger» (R2P). Con sólo mirar un mapa, cualquier persona medianamente inteligente, sin hablar de cualquier miope ruso, puede ver que Estados Unidos ya estaba aplicando una política agresiva que tendía un cerco alrededor de Rusia.
La OTAN y –algo que resulta una ironía– la Unión Europea se han convertido en dóciles instrumentos de una política anti-rusa, a pesar de que una relación de beligerancia con la Federación Rusa no beneficia en nada a la mayoría de los países de Europa occidental. Antes del inicio de esa política, los negocios entre las naciones de Europa occidental y Rusia marchaban viento en popa y a toda vela y Rusia incluso se había convertido en el principal proveedor de gas natural a los mercados europeos. La situación económica de la Federación Rusa había mejorado visiblemente bajo la presidencia de Vladimir Putin.
Putin había llegado a la presidencia de la Federación Rusa a finales de 1999, después de la dimisión de Yeltsin. Aspiraba nada más y nada menos que a insertar la Federación en la comunidad internacional, tanto política como económicamente hablando. Después de los acontecimientos sucedidos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, Putin expresó de inmediato sus condolencias al entonces presidente George W. Bush, ofreciendo además la solidaridad y respaldo de Rusia.
La historia es bastante conocida. De parte de Moscú, la apertura estaba sobre la mesa, si Estados Unidos la deseaba. Desgraciadamente, Washington siguió actuando según el siguiente principio: «Lo que es mío, es mío. Y lo que es tuyo también.»
En 2003, Estados Unidos y varios de sus satélites de la OTAN atacaron Irak, en lo que fue una flagrante guerra de agresión, sembrando en ese país la destrucción y perpetrando verdaderos baños de sangre… que, por cierto, todavía prosiguen actualmente. En Europa, mientras tanto, la OTAN proseguía su expansión hacia el este. Alarmado, Putin finalmente calificó la política de Estados Unidos y la alianza atlántica de «democracia de los bombardeos» tendiente a imponer la «democracia» por la fuerza en otros Estados. La fuerza era de verdad… pero la democracia era falsa.
La preocupación de Putin ante las llamadas «revoluciones» de colores orquestadas y financiadas por Estados Unidos y sus satélites en Georgia (2003) y en Ucrania (2004) era completamente justificada. En 2008, Georgia emprendió una ofensiva tendiente a conquistar el territorio independiente de Osetia del Sur, lo cual provocó una intervención rusa y la destrucción del ejército georgiano. Tampoco duró mucho la «revolución» de color ucraniana. En 2010, Viktor Yanukovich fue electo presidente de Ucrania. Pero el gobierno de Estados Unidos intensificó sus actividades alrededor de las fronteras rusas, hasta el momento del golpe de Estado contra el presidente Yanukovich, en febrero de 2014. Pareció, por un momento, que Estados Unidos había logrado cerrar el cerco alrededor de Rusia.
La vanguardia de la junta golpista de Kiev se compone de la organización paramilitar de corte fascista Pravy Sektor y del partido político fascista Svoboda. Rápidamente corrieron rumores de que la CIA y otras agencia estadounidenses se habían apoderado de todo un piso en la sede de los servicios de seguridad ucranianos (SBU) en Kiev. Sobre el edificio ondeaban, simbólicamente juntas, banderas ucranianas y estadounidenses. Banderas, estandartes y símbolos del fascismo aparecieron muy rápidamente en manifestaciones callejeras registradas en Ucrania y el colaborador pronazi de la Segunda Guerra Mundial Stepan Bandera fue promovido a la categoría de “padre” de la nación ucraniana. Por supuesto, ahora hay en Ucrania consejeros militares de Estados Unidos, Canadá y Polonia y quién sabe de qué otros países más.
El ministro “ucraniano” de Finanzas es un ciudadano estadounidense; el gobernador de Odesa, Mijaíl Saakashvili, es un prófugo reclamado por la justicia de Georgia; el embajador de Estados Unidos en Kiev se comporta como un procónsul. Y el encargado de aplicar las órdenes de Estados Unidos es el actual “presidente” Petro Porochenko, alias «el rey del chocolate». Se sabe que el equipamiento militar que envían Estados Unidos y otros países occidentales llegan a cambio de un ucraniano granero vacío de recursos. ¿No es una ironía que un movimiento «nacionalista» ucraniano se someta tan fácilmente ante las potencias extranjeras occidentales? Putin comentaba recientemente que el control extranjero sobre Kiev constituye un insulto para los pueblos de Ucrania. Es cierto, pero además los arruina.
La resistencia popular en Ucrania no se limitó a Crimea. En Odesa, Mariupol, Jarkov, Donetsk, Lugansk, por ejemplo, la oposición a la junta de Kiev rápidamente comenzó a manifestarse. Violencia y represión fueron las respuestas. Kiev ordenó a su ejército liquidar a los disidentes, y estos tomaron las armas para defenderse. Se organizó una resistencia antifascista inspirada en la Guerra Civil Española de 1936. Putin advirtió a la junta de Kiev que utilizar los tanques contra su propio pueblo era una locura. Y tenía razón.
En junio de 2014, el vuelo MH17 de la Malaysia Airlines se estrelló en la región de Donbass. Sin presentar ni la sombra de una prueba, Estados Unidos y la Unión Europea de inmediato atribuyeron la responsabilidad a Putin y las milicias del Donbass. La prensa occidental recurrió a un lenguaje ultrajante, a la propaganda negra y al lavado de cerebro en contra de la Federación Rusa y de Vladimir Putin. Hasta el sol de hoy, Washington y la junta de Kiev siguen ocultando elementos probatorios fundamentales sobre la catástrofe del vuelo MH17 y si lo hacen es porque están tratando de esconder el hecho que fue la junta fascista quien derribó el avión de pasajeros. [2].
La propaganda negra funcionó tan bien que Estados Unidos y la Unión Europea pudieron darse el lujo de adoptar sanciones económicas contra la Federación Rusa, sanciones que todavía están en vigor. Esas sanciones, y las contramedidas que Rusia adoptó en respuesta, han costado miles de millones de euros a los países miembros de la Unión Europea… pero no han costado ni solo centavo a Estados Unidos, que al parecer está desarrollando sus intercambios con Rusia. Los europeos han comenzado a preguntarse por qué son ellos quienes tienen que pagar por la actitud agresiva de Estados Unidos contra Rusia. Pero Washington, actuando siempre a favor de sus propios intereses, sigue controlando con mano firma sus satélites europeos, que hasta ahora siguen obedeciendo la voz de su amo. La aplanadora Estados Unidos/OTAN sigue haciendo su trabajo.
La región de Donbass ha demostrado ser un hueso demasiado duro de roer para la junta de Kiev. Las milicias de esa región, con gran cantidad de combatientes y bien armadas, infligieron severas derrotas a las fuerzas de la junta, que incluso pidieron –y obtuvieron– dos treguas, negociadas en los llamados Acuerdos de Minsk, acuerdos que la junta nunca respetó. Era fácil adivinar que el régimen de Kiev utilizaría los Acuerdos de Minsk para reabastecer sus fuerzas y atacar nuevamente. Las milicias ganaron en el campo de batalla pero perdieron en Minsk. Hay que preguntarse por qué nadie previó que era imposible instaurar la paz y la reconciliación entre las fuerzas fascistas y los antifascistas.
Incluso es posible plantear la cuestión de manera mucho más simple: ¿Por qué aceptarían las víctimas de la masacres perpetradas por la junta someterse a esta si son capaces de resistir? Algunos dicen que Minsk es la única solución pero… ¿para quién exactamente? ¿Cree Moscú que Estados Unidos respetará un acuerdo firmado cuando la experiencia demuestra que no lo hará?
Ucrania sigue siendo el campo de batalla donde Estados Unidos sigue tratando de cerrar el cerco alrededor de Rusia. Washington atribuye a Rusia la responsabilidad de la guerra y la acusa de ser el agresor. Espera que el gobierno ruso acepte la existencia en Kiev de un régimen fascista y bajo tutela estadounidense que constituye una amenaza permanente para la seguridad rusa. Washington acusa a Rusia de no respetar el protocolo de Minsk, cuando en realidad es la junta de Kiev, bajo la dirección de Estados Unidos, quien nunca ha respetado esos acuerdos [3]. Estados Unidos y Europa cierran sistemáticamente los ojos para no ver a los fascistas en Kiev, a pesar de que es difícil no percibir su presencia. Como en la novela de George Orwell 1984, la realidad es lo contrario de lo que se dice.
El gobierno de Estados Unidos trabaja con falsas presunciones, exageradas por exceso de orgullo, olvidando seguramente que toda guerra está llena de sorpresas. Es muy difícil que el cerco estadounidense alrededor de Rusia pueda cerrarse rápidamente en el polvorín ucraniano, a no ser que Moscú capitule creyendo alcanzar así algo de “tranquilidad”.
Separar Ucrania de Rusia, rompiendo así con la historia, la cultura, la religión y las relaciones de sangre, que databan de más de mil años, es un proceso que ha encontrado firme oposición. El primer ministro ucraniano Arseny Yatseniuk puede erigir, si encuentra dinero para hacerlo, una nueva Muralla China alrededor de Rusia, pero ni él ni sus camisas pardas lograrán mantener esta separación de otra manera que no sea recurriendo a la fuerza y a la represión contra el pueblo ucraniano. Los europeos deberían tener eso muy presente antes de ir más lejos en el camino que Estados Unidos está imponiéndoles.
[1] “Put It in Writing. How the West Broke Its Promise to Moscow”, por Joshua R. Itzkowitz Shifrinson, Foreign Affairs, 29 de octubre de 2014.
[2] Ver los siguientes trabajos:
«¿Blackstone y Jacob Rothschild, beneficiados con la desaparición del avión de Malaysia Airlines?», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México), Red Voltaire, 26 de abril de 2014.
«Reunión del Consejo de Seguridad después de la destrucción del vuelo MH‐17 de Malaysia Airlines», Red Voltaire, 18 de julio de 2014.
“Who shot down the Malaysian jet over Ukraine?”, por Andrey Fomin, Oriental Review (Rusia), Voltaire Network, 18 de julio de 2014.
«Resolución 2166 sobre el vuelo MH17 Malaysia Airlines y debates», Red Voltaire, 21 de julio de 2014.
«Vuelo MH17, las 10 preguntas de Moscú a Kiev», Red Voltaire, 21 de julio de 2014.
«Análisis de las causas de la catástrofe del vuelo MH17», por Ivan A. Andrievskii, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 16 de noviembre de 2014.
«Vuelo MH17: ministro de Exteriores de Holanda desmintió al BND alemán», Red Voltaire, 22 de octubre de 2014.
“Justice for the MH17 victims is what we all need”, por Andrey Fomin, Oriental Review (Rusia), Voltaire Network, 3 de noviembre de 2014.
«Vuelo MH17: Testigo revela identidad del piloto que derribó el avión de pasajeros», por Dmitry Steshin, Nicholas Varsegov, Vladimir Sungorkin, Komsomolskaya Pravda, Red Voltaire, 27 de diciembre de 2014.
«Débat du Conseil de sécurité sur le vol MH17 (véto russe)», Réseau Voltaire, 29 de julio de 2015.
[3] Ver los siguientes trabajos:
«Conjunto de medidas para la aplicación de los Acuerdos de Minsk», Red Voltaire, 12 de febrero de 2015.
«Los Acuerdos de Minsk 2 no harán milagros», por Andrew Korybko, Oriental Review (Rusia), Red Voltaire, 23 de febrero de 2015.
«L’Accord de Minsk 2 sur l’Ukraine», Horizons et débats (Suiza), Réseau Voltaire, 23 de febrero de 2015.
Fuente: Red Voltaire
[2] Ver los siguientes trabajos:
[3] Ver los siguientes trabajos:
Fuente: Red Voltaire
martes, 4 de agosto de 2015
Veinte años del fin de la República Serbia de KRAJINA
Este 4 de agosto se conmemora en Serbia y en Croacia, en medio de cierta polémica, el vigésimo aniversario del fin de la autoproclamada República Serbia de Krajina.
El conflicto armado, que se saldó con unos 20.000 muertos por ambos bandos, comenzó cuando Croacia declaró su independencia de Yugoslavia en 1991.
Las fuerzas croatas combatieron contra el Ejército Popular Yugoslavo (Ejército Serbio a partir de 1992) y distintas fuerzas serbias apoyadas por Belgrado.
El 4 de agosto de 1995, Croacia lanzó una amplia operación militar para retomar las zonas centrales del país, pobladas por serbios y declaradas como Áreas Protegidas por las Naciones Unidas.
La Operación Tormenta, una de las etapas finales de la Guerra de Independencia Croata, fue dada por finalizada el 7 de agosto del mismo año, poniendo fin a la autoproclamada República Serbia de Krajina, con un balance de cientos de muertos y desaparecidos y hasta 250.000 refugiados serbios.
A finales de julio de 2015, la ministra croata de Exteriores, Vesna Pusic, declaró al comentar el 20º aniversario de la Operación Tormenta que "Croacia celebra la unificación de sus tierras tras la guerra iniciada por la Serbia de aquel entonces, en la que sufrieron decenas de miles de croatas, bosnios y representantes de otros pueblos, serbios inclusive".
Mayormente olvidado por los medios de comunicación occidentales, el 20º aniversario de la Operación Tormenta y el fin de la República Serbia de Krajina es sin embargo recordado con sentimientos encontrados por políticos y exmilitares serbios.
"Un genocidio del pueblo serbio"
La organización Veteranos de Guerra Serbios expresó su indignación por la conmemoración del 20º aniversario de la Operación Tormenta en Croacia, declaró su presidente, Mile Milosevic, al calificar estos hechos como "genocidio del pueblo serbio".
"Los veteranos de guerra serbios, participantes de las guerras de 1990 a 1999 en territorio de la antigua Yugoslavia, se encuentran afligidos e indignados ante los preparativos de Croacia para celebrar el 20º aniversario de la Operación Tormenta, en la que se llevó a cabo metódicamente la expulsión de serbios étnicos, que eran ciudadanos croatas", dijo a Sputnik Nóvosti.
Milosevic denunció que "todo esto sucedió con conocimiento de Estados Unidos y sus vasallos en la Unión Europea, así como con el apoyo de la OTAN".
Según el presidente de la organización de veteranos, las autoridades serbias no han hecho bastante para proteger a los refugiados de la región de Krajina, por lo que "es poco probable que la Justicia triunfe".
Aunque Croacia y Serbia establecieron relaciones diplomáticas en septiembre 1996, para Milosevic la normalización de las relaciones entre Serbia y Croacia es imposible sin que Zagreb admita su responsabilidad por las víctimas y los daños de la Operación Tormenta.
"En el contexto de lo sucedido, Serbia y Croacia no podrán mejorar sus relaciones antes de que Croacia reconozca su responsabilidad por la guerra civil y el genocidio cometido durante la Operación Tormenta, antes de que pague las indemnizaciones, asegure el regreso de los refugiados serbios y el respeto de todos sus derechos al igual que los de los croatas", afirmó.
Sin embargo, la mayoría de los políticos croatas siguen defendiendo, veinte años después, aquella operación.
"Los eventos que no habrían debido suceder desgraciadamente se produjeron tras la Operación Tormenta, pero no ponen en tela de juicio la legitimidad de la Operación Tormenta, finalmente confirmada por la Corte de La Haya", declaró a esta agencia la presidenta del partido Laboristas Croatas, Nansi Tireli.
Para Tireli, esta operación "tuvo como resultado la restauración de la integridad territorial de la República de Croacia en el marco del orden constitucional".
Al mismo tiempo, la presidenta del partido laborista resaltó que los "crímenes que ocurrieron después de la Operación Tormenta contradicen al sentido común, al patrimonio de la civilización y a los intereses de los pueblos croata y serbio en Croacia".
Tireli cree que, con todo, Belgrado debe admitir su papel en los conflictos en los Balcanes.
"Serbia debe ser consciente de su papel en las guerras de Croacia y Bosnia y Herzegovina; está fuera de disputa quién fue el agresor en Croacia y cuál fue el rol del régimen de (el entonces presidente de Serbia) Slobodan Milosevic en todo esto", dijo.
La presidenta del partido laborista señaló que "Croacia y Serbia deben ahora construir la confianza mutua y no avivar los sentimientos nacionalistas que existen en ambos países".
Tireli instó a construir unas relaciones bilaterales basadas en la buena vecindad, pese a los conflictos del pasado.
"Croacia es hoy miembro de la Unión Europea, y lo deseamos para todas las repúblicas de la antigua Yugoslavia, incluida Serbia", manifestó.
Croacia, lastrada por sentimientos antiserbios
Para Bojan Torbica, un miembro de alto rango del partido serbio Movimiento de los Socialistas, opiniones como las de Tireli son una muestra de que Croacia no ha sabido desembarazarse del sentimiento antiserbio.
"Croacia fracasa a la hora de superar el nacionalismo creciente y los sentimientos antiserbios, que se hicieron obvios en el período inmediatamente anterior, cuando destruyeron la señalización bilingüe y lanzaron una terrible campaña antiserbia y en contra del alfabeto cirílico", lamentó.
Torbica destacó que el "Gobierno serbio ha optado por una política de reconciliación y por construir relaciones de buena vecindad con todos los países que constituían la antigua Yugoslavia".
Sin embargo, continuó, las relaciones entre Belgrado y Zagreb, aunque "tienen un gran impacto en la estabilidad regional", se ven dificultadas por la condición de los serbios en Croacia, que "está empeorando desde hace dos o tres años".
Con más de un 4 por ciento de la población de Croacia, los serbios representan la minoría étnica más grande en el país.
"El fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en el proceso iniciado por la demanda de Croacia y la contrademanda de Serbia demostró claramente que se cometieron crímenes masivos contra serbios durante y después de la Operación Tormenta", explicó a esta agencia Torbica.
En 1999, Zagreb llevó a Belgrado ante la CIJ por acusaciones de genocidio durante la Guerra de Independencia Croata.
Belgrado respondió con una demanda en 2010, alegando los cientos de miles de refugiados serbios en 1995, cuando la operación militar croata puso fin a la autoproclamada República Serbia de Krajina.
La Operación Tormenta, agregó, "fue una acción ilegítima del Ejército, la Policía y unidades paramilitares de Croacia en un área protegida por la ONU", cuyo objetivo primario "no fue desde luego asegurar la integridad territorial de la República de Croacia, sino únicamente expulsar los ciudadanos de etnia serbia de sus casas", una población, resaltó, que había vivido en esos territorios desde hacía siglos, compartiendo lo bueno y lo malo con los croatas.
Fuente: Sputnik
El conflicto armado, que se saldó con unos 20.000 muertos por ambos bandos, comenzó cuando Croacia declaró su independencia de Yugoslavia en 1991.
Las fuerzas croatas combatieron contra el Ejército Popular Yugoslavo (Ejército Serbio a partir de 1992) y distintas fuerzas serbias apoyadas por Belgrado.
El 4 de agosto de 1995, Croacia lanzó una amplia operación militar para retomar las zonas centrales del país, pobladas por serbios y declaradas como Áreas Protegidas por las Naciones Unidas.
La Operación Tormenta, una de las etapas finales de la Guerra de Independencia Croata, fue dada por finalizada el 7 de agosto del mismo año, poniendo fin a la autoproclamada República Serbia de Krajina, con un balance de cientos de muertos y desaparecidos y hasta 250.000 refugiados serbios.
A finales de julio de 2015, la ministra croata de Exteriores, Vesna Pusic, declaró al comentar el 20º aniversario de la Operación Tormenta que "Croacia celebra la unificación de sus tierras tras la guerra iniciada por la Serbia de aquel entonces, en la que sufrieron decenas de miles de croatas, bosnios y representantes de otros pueblos, serbios inclusive".
Mayormente olvidado por los medios de comunicación occidentales, el 20º aniversario de la Operación Tormenta y el fin de la República Serbia de Krajina es sin embargo recordado con sentimientos encontrados por políticos y exmilitares serbios.
"Un genocidio del pueblo serbio"
La organización Veteranos de Guerra Serbios expresó su indignación por la conmemoración del 20º aniversario de la Operación Tormenta en Croacia, declaró su presidente, Mile Milosevic, al calificar estos hechos como "genocidio del pueblo serbio".
"Los veteranos de guerra serbios, participantes de las guerras de 1990 a 1999 en territorio de la antigua Yugoslavia, se encuentran afligidos e indignados ante los preparativos de Croacia para celebrar el 20º aniversario de la Operación Tormenta, en la que se llevó a cabo metódicamente la expulsión de serbios étnicos, que eran ciudadanos croatas", dijo a Sputnik Nóvosti.
Milosevic denunció que "todo esto sucedió con conocimiento de Estados Unidos y sus vasallos en la Unión Europea, así como con el apoyo de la OTAN".
Según el presidente de la organización de veteranos, las autoridades serbias no han hecho bastante para proteger a los refugiados de la región de Krajina, por lo que "es poco probable que la Justicia triunfe".
Aunque Croacia y Serbia establecieron relaciones diplomáticas en septiembre 1996, para Milosevic la normalización de las relaciones entre Serbia y Croacia es imposible sin que Zagreb admita su responsabilidad por las víctimas y los daños de la Operación Tormenta.
"En el contexto de lo sucedido, Serbia y Croacia no podrán mejorar sus relaciones antes de que Croacia reconozca su responsabilidad por la guerra civil y el genocidio cometido durante la Operación Tormenta, antes de que pague las indemnizaciones, asegure el regreso de los refugiados serbios y el respeto de todos sus derechos al igual que los de los croatas", afirmó.
Sin embargo, la mayoría de los políticos croatas siguen defendiendo, veinte años después, aquella operación.
"Los eventos que no habrían debido suceder desgraciadamente se produjeron tras la Operación Tormenta, pero no ponen en tela de juicio la legitimidad de la Operación Tormenta, finalmente confirmada por la Corte de La Haya", declaró a esta agencia la presidenta del partido Laboristas Croatas, Nansi Tireli.
Para Tireli, esta operación "tuvo como resultado la restauración de la integridad territorial de la República de Croacia en el marco del orden constitucional".
Al mismo tiempo, la presidenta del partido laborista resaltó que los "crímenes que ocurrieron después de la Operación Tormenta contradicen al sentido común, al patrimonio de la civilización y a los intereses de los pueblos croata y serbio en Croacia".
Tireli cree que, con todo, Belgrado debe admitir su papel en los conflictos en los Balcanes.
"Serbia debe ser consciente de su papel en las guerras de Croacia y Bosnia y Herzegovina; está fuera de disputa quién fue el agresor en Croacia y cuál fue el rol del régimen de (el entonces presidente de Serbia) Slobodan Milosevic en todo esto", dijo.
La presidenta del partido laborista señaló que "Croacia y Serbia deben ahora construir la confianza mutua y no avivar los sentimientos nacionalistas que existen en ambos países".
Tireli instó a construir unas relaciones bilaterales basadas en la buena vecindad, pese a los conflictos del pasado.
"Croacia es hoy miembro de la Unión Europea, y lo deseamos para todas las repúblicas de la antigua Yugoslavia, incluida Serbia", manifestó.
Croacia, lastrada por sentimientos antiserbios
Para Bojan Torbica, un miembro de alto rango del partido serbio Movimiento de los Socialistas, opiniones como las de Tireli son una muestra de que Croacia no ha sabido desembarazarse del sentimiento antiserbio.
"Croacia fracasa a la hora de superar el nacionalismo creciente y los sentimientos antiserbios, que se hicieron obvios en el período inmediatamente anterior, cuando destruyeron la señalización bilingüe y lanzaron una terrible campaña antiserbia y en contra del alfabeto cirílico", lamentó.
Torbica destacó que el "Gobierno serbio ha optado por una política de reconciliación y por construir relaciones de buena vecindad con todos los países que constituían la antigua Yugoslavia".
Sin embargo, continuó, las relaciones entre Belgrado y Zagreb, aunque "tienen un gran impacto en la estabilidad regional", se ven dificultadas por la condición de los serbios en Croacia, que "está empeorando desde hace dos o tres años".
Con más de un 4 por ciento de la población de Croacia, los serbios representan la minoría étnica más grande en el país.
"El fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en el proceso iniciado por la demanda de Croacia y la contrademanda de Serbia demostró claramente que se cometieron crímenes masivos contra serbios durante y después de la Operación Tormenta", explicó a esta agencia Torbica.
En 1999, Zagreb llevó a Belgrado ante la CIJ por acusaciones de genocidio durante la Guerra de Independencia Croata.
Belgrado respondió con una demanda en 2010, alegando los cientos de miles de refugiados serbios en 1995, cuando la operación militar croata puso fin a la autoproclamada República Serbia de Krajina.
La Operación Tormenta, agregó, "fue una acción ilegítima del Ejército, la Policía y unidades paramilitares de Croacia en un área protegida por la ONU", cuyo objetivo primario "no fue desde luego asegurar la integridad territorial de la República de Croacia, sino únicamente expulsar los ciudadanos de etnia serbia de sus casas", una población, resaltó, que había vivido en esos territorios desde hacía siglos, compartiendo lo bueno y lo malo con los croatas.
Fuente: Sputnik
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