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miércoles, 13 de julio de 2016

La OTAN: nuevo show de propaganda, paranoia e ilusiones de unidad

Por Vicky Peláez

El rol de la OTAN consiste en mantener a los americanos dentro, a los rusos fuera y a los alemanes bajo control

(Lord Ismay, primer secretario general de la OTAN, 1949)



La reciente cumbre de la OTAN, celebrada en Varsovia y a la que asistieron 28 países miembros, 26 naciones socias, los líderes de las Naciones Unidas, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, en total 2.500 participantes, parecía más un espectáculo norteamericano antirruso dirigido por Barack Obama, que una reunión de los líderes europeos preocupados por el futuro de la Unión Europea. Los medios de comunicación polacos se encargaron de hacer más dramático el discurso de Obama tratando de crear un clima de paranoia para convencer a la opinión pública de que "Putin quiere invadir Europa Oriental", "Putin quiere recrear la URSS".

El ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Witold Waszczykowski, declaró con el mismo tono que "nosotros tenemos que rechazar cualquier idea de establecer relaciones pragmáticas con Rusia mientras esté invadiendo a sus vecinos". Antes de la reunión, el gobierno polaco acusó a los periodistas que opinan diferente al Gobierno de ser "espías rusos", como sucedió con el columnista Mateusz Piskorski. Desde otro rincón del planeta, en Estados Unidos, el periódico The New York Times urgió a Obama a castigar durante su permanencia en Polonia al líder del partido polaco Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, por una conducta que "cada vez se parece más a la de un payaso de Putin", como informó el periódico local The Warsaw Voice.

La misma retórica manipuladora que escondía la verdad o la tergiversaba, repitiendo metódicamente al estilo del nazi Goebbels mentiras e inventando peligros inexistentes, se propagó en Estonia, Lituania y Letonia además de Ucrania para cumplir con la agenda norteamericana de militarizarlos y crear condiciones para la "Presencia Adelantada" de las fuerzas armadas de la OTAN en la frontera con Rusia. Para los promotores de la expansión de la OTAN, es muy fácil convencer a los habitantes de estos países de que Rusia es su enemigo pues durante la Segunda Guerra Mundial cada una de estas naciones tuvo entre una y dos divisiones Waffen SS de voluntarios al servicio de los nazis, igualmente, el primer campo de concentración apareció primero no en Alemania, sino en Letonia en 1934 durante el gobierno fascista de Karlis Ulmanis.

Lo interesante de la cumbre de la OTAN en Polonia fue que el Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, mostró abiertamente sus cualidades de dictador cuando con su retórica estridente hizo silenciar al primer ministro griego Alexis Tsipras, quien se atrevió a decir que ya era hora de terminar la confrontación con Rusia. Obama lo detuvo en seco indicándole que "esto debía decirlo a su amigo Putin". Lo que confirmó con este gesto el líder norteamericano fue que la política exterior de EEUU consiste simplemente en dar órdenes a sus vasallos y amenazar a todos los demás.

Después de aquel incidente ningún otro jefe de Estado presente hizo un mínimo intento de contradecir al presidente de la única superpotencia en el mundo. Todos prefirieron  ponerse de acuerdo con Obama, a pesar de que no todos compartían su belicosidad hacia Rusia. Las sanciones contra Moscú impuestas en 2014 han traído una pérdida a la Unión Europea (UE) de más de 70.000 millones de dólares, superando inclusive el daño que han ocasionado a la economía rusa.

Washington aumentó las tensiones con Rusia deliberadamente a un nivel ya difícilmente sostenible tanto para la UE, la OTAN y EEUU tratando de empujar a la OTAN a una confrontación militar con Moscú. Después del Brexit, la futura unidad de la Unión Europea a plazo mediano es bastante cuestionable, por eso la Casa Blanca está tratando no solamente de no perder el control sobre la seguridad europea sino incrementarlo. La OTAN representa la única oportunidad para Norteamérica de convencer a los europeos de la existencia de un permanente enemigo, es decir Rusia. Los medios de comunicación globalizados ya convencieron al 79% de los polacos en la necesidad de la OTAN para proteger a su país de la agresión rusa, según la encuestadora nacional CBOS. Por eso Obama alabó a Polonia como "un pilar de la defensa del flanco oriental de la OTAN". Sólo un 4% de los polacos se oponen a la presencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Lo que tratan de ocultar también los líderes norteamericanos y sus obedientes colegas europeos, es que la OTAN ya no posee recursos suficientes para mantener su estatuto político y militar como "ganador de la Guerra Fría" que logró después de la desintegración de la Unión Soviética y la desaparición del Pacto de Varsovia. Actualmente nadie se asusta de la OTAN pues su fuerza consiste en la presencia de más de 70.000 tropas norteamericanas en la Unión Europea en 23 bases: 53.000 estacionadas en Alemania y 13.000 en Italia. La UE es bastante reluctante, a excepción de Grecia, Reino Unido, y Alemania de gastar un 2% de su presupuesto para las fuerzas armadas. Actualmente el presupuesto militar de los 28 países miembros de la organización es alrededor de 1,2 millones de millones de dólares y EEUU está cubriendo el 73% de los gastos de la OTAN.

Sus fuerzas militares no están listas para ningún combate y menos con Rusia. Por mucho que declaren los políticos europeos, como el británico Charles Crawford, que si Rusia juega duro, "nosotros también podemos hacerlo". En realidad es una fantasía, porque Moscú no tiene ninguna ambición respecto a su expansión a Europa, pues la UE carece de recursos naturales mientras que Rusia posee el 37% de todos los recursos naturales del mundo. Además, Rusia necesita mucho tiempo para recuperar su potencial económico e industrial después del desastre que ocasionaron a la economía Mijaíl Gorbachov, Boris Yeltsin y sus 2.000 asesores norteamericanos y europeos. Simplemente el país no necesita una expansión, ni tiene condiciones para hacerlo.

La participación de la OTAN en las guerras en Irak, Afganistán y Libia fue un desastre del que nadie quiere hablar. El mismo Barack Obama tuvo que reconocer que "como comandante en jefe de las fuerzas más poderosas en el mundo no estoy satisfecho con los conflictos (Irak y Afganistán) que no resolvimos completamente". Los medios de comunicación hablan solamente en referencia a Afganistán de la muerte de 14.453 militares soviéticos entre 1979 y 1989 pero ocultan información de la pérdida de la vida de 31.458 tropas de EEUU y de la OTAN entre 2001 y 2014. Tampoco se habla de las consecuencias de estas guerras no solamente para los países invadidos sino para los vencedores. De los más de dos millones de militares que participaron en estas guerras, más de 600.000 sufren del Trastorno de estrés postraumático y que cada día, según la estadística del Departamento de Veteranos, 20 veteranos de guerra se suicidan en Norteamérica.

La decisión de la cumbre de la OTAN de desplegar un batallón norteamericano en Polonia, un batallón alemán en Lituania, uno de Canadá en Letonia y un batallón del Reino Unido en Estonia representa más un acto simbólico para tratar de intimidar a Rusia que una real preparación para una guerra.

Cada batallón cuenta con 1.000 tropas y tampoco es una gran amenaza la construcción de los cuarteles para 15.000 militares de la "fuerza de avanzada" cuando las fuerzas armadas de los países de la OTAN están en una situación lamentable. No hace mucho, Der Spiegel reveló el estado de preparación de las fuerzas armadas alemanas: de 38 helicópteros Eurocopter Tiger solamente 10 están listos para volar, 42 de los 109 aviones Euro Fighters están preparados para una acción bélica, 80 de los carros blindados Boxer están equipados para un combate, etc.

Lo que realmente representa el peligro para Rusia es el despliegue del sistema de combate AEGIS basado en ABM (escudo de misiles) en Rumanía y ahora en Polonia y el radar norteamericano en Turquía. Moscú a la vez está tomando medidas adecuadas para neutralizar las acciones belicosas de la OTAN. Lo hace tranquilamente sin histeria preparándose para cualquier eventualidad, sabiendo de antemano que las condiciones para la guerra a la que EEUU está empujando a la OTAN no existen, como tampoco existe la unidad entre los miembros de esta organización, los cuales necesitan paz y estabilidad y no confrontación con Rusia para salir de la difícil situación económica que está atravesando la Unión Europea. No pasó ni dos días después de la clausura de la cumbre de la OTAN que Alemania y Austria, según el portal EurActiv, hablaron de la necesidad de suspender las sanciones contra Rusia. Lo mismo está proponiendo Grecia y la República Checa.

El pueblo europeo también está dándose cuenta que no son los rusos que están acercándose a la frontera de la OTAN, sino viceversa y es cuestión de tiempo, para que suspendan las sanciones contra Rusia. Parece que en Varsovia, EEUU quiso utilizar la retórica del 'garrote' contra Rusia pero en el momento de terminar este artículo, se inicia la reunión del Consejo Rusia-OTAN donde Washington, conociendo su política, ofrecería posiblemente una que otra 'zanahoria' a Moscú para lograr algunas concesiones.

La partida prematura del vicepresidente Joe Biden de Varsovia para asistir a unos eventos sociales en Norteamérica, da señales de la poca importancia de una cumbre, que se caracterizó más por la retórica que por acciones concretas.


Fuente: Sputnik