SELECCIÓN DE ARTÍCULOS: ★★★★★ESTRATEGIA★★★★★GEOPOLÍTICA★★★★★DEFENSA★★★★★INTELIGENCIA★★★★★ECONOMÍA★★★★★SEGURIDAD★★★★★HISTORIA★★★★★FILOSOFÍA★★★★★

jueves, 3 de agosto de 2017

¿Cuál es el golpe secreto que Rusia promete dar a donde más le duele a Estados Unidos? (VIDEO)

Programa Detrás de la Razón. Hispan TV. 1/8/2017.



A su casa...! Así, de un plumazo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, dio la orden de echar a 755 diplomáticos estadounidense de suelo ruso.

Tienen hasta el primero de septiembre próximo para regresar a su casa en Estados Unidos o donde Washington los mande, porque en Rusia no se les quiere más.

Esta es apenas la primera reacción de Putin a la escalada de acusaciones contra los rusos por la supuesta interferencia en las elecciones presidenciales estadounidenses del año pasado, que acabó en la aprobación del Congreso de EE.UU., primero la Cámara Baja y luego el Senado, de un dañino paquete de sanciones contra Moscú, y que significa ya una ofensa para el presidente ruso, por ello, tuvo que reaccionar: ‘Decidí que nosotros tampoco vamos a dejar algo sin respuesta (…) El personal de las misiones diplomáticas en Rusia se reduce en 755 personas y será el mismo que el de las misiones diplomáticas rusas en EE.UU. — 455 personas por cada parte’, dijo Putin al ser entrevistado por el periodista, Vladimir Soloviev, de la cadena rusa Rossiya-24.

Desde diciembre del año pasado, en que el expresidente de EE.UU. Barack Obama, anunció la expulsión de varias docenas de diplomáticos rusos de suelo estadounidense, Rusia ha contenido y se abstenido de una respuesta. Pero esta vez, al ver que las sanciones anti-Rusia serán una realidad, decidió esta expulsión, y la planeación de algo más gordo: ‘Rusia dará una respuesta dolorosa a las sanciones de Estados Unidos, se advierte desde el Senado ruso.

‘Preparemos una reacción porque la haremos de modo obligatorio, no será simétrica pero sí dolorosa para los norteamericanos, tanto para la ley como para todas las acciones anteriores respecto a los inmuebles, los diplomáticos y otras’, ya había adelantado el jefe del Comité de Asuntos Exteriores del Consejo de la Federación de Rusia, Konstantín Kosachov, quien además dijo que Rusia estaba con los brazos cruzado pero que, con la actitud que está viendo, se demuestra que en las relaciones Washington-Moscú no habrá ni una mejoría, ni una normalización, y el empeoramiento es inevitable.

Y parece muy atinada esta apreciación rusa porque lo que se aprobó en el Senado así lo muestra, un proyecto de ley contra Rusia, que se convertirá ley, sí o sí, a menos que un milagro le dé al presidente estadounidense, Donald Trump, pruebas de que los rusos no manosearon ni interfirieron en las presidenciales del 2016 (que eso lo que quieren ver en el Congreso estadounidense, y que es una ridiculez porque la parte acusada jamás tiene que probar su inocencia, sino los acusadores tienen que probar la culpabilidad, en este caso la supuesta de Rusia, cosa que no ha pasado, o al menos no han hecho públicas pruebas contundentes); es por ello que el proyecto de ley va camino a ser ley, y sobre todo por los candados y la forma en la que actuó el Congreso en Washington: Trump está bien atrapado.

Si Trump firma, las sanciones entran en vigor. Si Trump no firma, en menos de una semana, las sanciones automáticamente entran vigor. Si Trump usa su veto presidencial, el proyecto de ley regresará al Congreso. Dos tercios de los votos serían suficientes para que se vuelva a aprobar. Como ya habían sido aprobadas con mayoría abrumadora y como los legisladores prometieron repetir el resultado, las sanciones entran en vigor. Las sanciones: entran en vigor, sí o sí, y los rusos los saben, queda explicado entonces porque la expulsión masiva de los centenares de representantes de la Casa Blanca.

El asunto son dos cosas: Una, qué sigue, adónde pararán estas rencillas, acusaciones, dardos cruzados y fricción creciente, porque, Rusia dispone de muchas otras medidas para responder a Estados Unidos y que el liderazgo ruso no dudará en implementarlas si Washington decide continuar adoptando medidas antirrusas, ya lo ha advertido, Putin.

Y dos, la segunda cosa, es por qué se llegó a estas sanciones ¿es verdad que el Congreso de EE.UU. cree que Rusia intervino en las elecciones o es un pretexto para que haya guerra económica y se imponga su ley? ¿O es verdad que hay una especie de enfermedad psicológica como dice el Kremlin, una especie de rusofobia en EE.UU., que proviene de un enfrentamiento interno?

Las sanciones no son una broma, son una mordaza que afectará la economía rusa, reconocido por los rusos, porque además de las conocidas: sancionar a cualquier compañía del mundo que coopere con Rusia en sector de energía; bloquear los bienes de las compañías estatales de Rusia, en EE.UU.; reducir préstamos a bancos y compañías de Gas y Petróleo de Rusia; ponerle un candado al presidente Trump para que no levante las sanciones contra Rusia.

Están otras como sanciones a los sectores de inteligencia y defensa rusos, castigo a personas relacionadas con el supuesto ciberataque ruso, y sanciones a quien ayude con apoyo material, financiero o tecnológico a Siria en el desarrollo de armas químicas o misiles balísticos.

Los analistas contestan y usted toma la decisión, su opinión y su conclusión. Seamos punto de partida.

Detrás de la Razón: el análisis, las preguntas y respuestas a las diez treinta de la noche, desde los estudios de Teherán; Londres, siete y Madrid, ocho de la tarde; México y Colombia, una de la tarde.

mhn/ncl/mkh

Fuente: Hispan TV