Por Pyotr Iskenderov
Los debates sobre el futuro de Grecia están adquiriendo una dimensión político-geográfica. Los intereses y las opiniones están divididas entre dos centros principales de poder europeos, el del norte liderado por Alemania y el Mediterráneo encabezada por Francia. Los argumentos y conclusiones son opuestos. La brecha creciente amenaza directamente la capacidad de la Unión Europea a actuar como una sola entidad económica y política.
PARTE 1
PARTE 2
Fuente: Strategic Culture.org