Estados Unidos y Turquía han llegado a un acuerdo para forjar una "zona libre de Estado Islámico" en Siria, según informa AFP.
Washington y Ankara están ultimando los planes para lanzar una
campaña militar destinada a expulsar al Estado Islámico de una franja de
territorio sirio a lo largo de la frontera con Turquía, un movimiento
que involucraría aún más a Turquía en la guerra civil de Siria y
establecería un posible conflicto con las fuerzas kurdas apoyadas por
EE.UU.
Un funcionario estadounidense dijo que la creación de una "zona libre
de Estado Islámico" garantizaría una mayor seguridad y estabilidad en
la región fronteriza turco-siria. Sin embargo, la fuente dijo que los
esfuerzos militares conjuntas con Turquía no incluirían la imposición de
una zona de exclusión aérea. El funcionario insistió en el anonimato
porque no estaba autorizado para hablar públicamente sobre las
negociaciones con Turquía.
El pasado 24 de julio Turquía autorizó la
presencia de vehículos aéreos no tripulados y aviones tripulados de
EE.UU. en la base aérea de Incirlik, cercana a la frontera con Siria,
para facilitar significativamente las misiones aéreas de EE.UU. contra
los terroristas del Estado Islámico.
El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo
estadounidense, Barack Obama, acordaron mediante conversaciones
telefónicas la utilización de la base aérea.
Después de meses de renuencia, aviones de combate turcos comenzaron a
atacar objetivos militantes en Siria la semana pasada, tras un acuerdo
largamente esperado que permite a EE.UU. para lanzar sus propios ataques
desde la estratégicamente situada base aérea de Incirlik en Turquía.
Pero en una serie de ataques transfronterizos que iniciaron el
viernes, Turquía no sólo se ha centrado en el grupo EI sino también en
combatientes kurdos afiliados a fuerzas luchando contra los extremistas
en Siria e Irak.
Los kurdos sirios se encuentran entre las fuerzas
terrestres más eficaces que luchan contra el grupo terrorista y han sido
ayudados por los ataques aéreos liderados por Estados Unidos, pero
Turquía teme que podrían revivir una insurgencia contra Ankara en la
búsqueda de un estado independiente.
Fuente: R.T.