Ragad Hussein, la hija mayor de Saddam Hussein que vive en el exilio en
Jordania, ha agradecido a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y
Qatar su apoyo al Estado Islámico en Iraq y Siria (EIIS) y ha
manifestado su deseo de unirse a la organización. Ella prometió acudir
pronto al desierto de Anbar para “trabajar en la organización del EIIS” y
“contribuir a elevar su moral”.
Por su parte, la publicación
Sham Times señaló que Arabia Saudí ha otorgado la cantidad de 1.000
dólares mensuales a cada líder tribal que se alce en armas contra las
fuerzas de seguridad iraquíes, señaló uno de ellos, Mohammed al Yuburi,
que dijo que este proyecto estaba siendo implementado por algunas
personalidades iraquíes como Ali Hatem al Suleiman, Karim Rueid Zobai y
otros.
“Algunas figuras iraquíes asociadas con la Inteligencia
saudí han ofrecido a los líderes tribales de Anbar la cantidad de 1.000
dólares al mes para ellos y 600 para cada persona para que se alcen en
armas contra las fuerzas de seguridad.”
Fuentes de seguridad
iraquíes señalan que el “mufti” del EIIS, Abu Sufian al Yuburi, que fue
muerto el pasado miércoles, tenía contactos con clérigos y hombres de
negocios de Arabia Saudí, EAU y Jordania que financian a la
organización. Dichas fuentes tienen pruebas de la implicación de
individuos, organizaciones e instituciones de Arabia Saudí en el apoyo
al terrorismo en Iraq. Ellos citan como ejemplo el envío de dinero desde
un banco saudí al HSBC de Dubai y luego al Arab Bank de Ammán y
posteriormente a la localidad de Faluya, que está en manos del EIIS.
Prensa siria: Occidente hace la vista gorda frente a la financiación saudí del terrorismo
Por
su parte, la prensa siria ha acusado también a Arabia Saudí y Qatar de
apoyar al grupo terrorista y a las potencias occidentales de conocer
este hecho y hacer la vista gorda sobre él.
“El terrorismo se
extiende ante los ojos del mundo occidental y detrás está Arabia Saudí,
que apoya a los terroristas con armas y dinero,” señaló el periódico Al
Zaura.
Arabia Saudí y otros países del Golfo financian a los terroristas en Siria y ahora en Iraq,” señaló el periódico.
“Con
respecto a los acontecimientos que tienen lugar en Iraq y la escalada
de la campaña terrorista, ningún país occidental ignora el papel jugado
por Arabia Saudí.”
El editorial acusa igualmente a Qatar y
Turquía de jugar un papel similar apoyando a los extremistas “conforme a
las demandas estadounidenses y a los deseos israelíes.”
“El
surgimiento de estas organizaciones no ha sido el resultado de un vacío,
sino que representa una voluntad de los países del Golfo de facilitar
la expansión del terrorismo,” añade el periódico.
“De todo ello”, señala Al Zaura, “Occidente está al corriente y en la mayoría de los caos es quien da las órdenes”.
Fuente: Al Manar.