27 de junio de 2014 — En un comunicado de prensa redactado de manera
tajante dado a conocer esta tarde bajo el título "Argentina paga" y que
el Ministro de Finanzas, Axel Kicillof, leyó a los medios informativos,
la Presidencia de Argentina arrojó el guante de su batalla en contra de
los depredadores financieros del imperio. Apunta directamente al
gobierno de Obama de ser la parte directamente responsable por las
consecuencias "de las decisiones de su poder judicial", tanto del juez
federal Thomas Griesa como de la Corte Suprema de EU, y golpea al
Presidente estadounidense en un momento en que su cabeza está en la
picota.
Argentina se mantiene firme en el tema de la
soberanía nacional, y ha afirmado inequívocamente que un minúsculo grupo
de especuladores financieros no puede "fulminar el esfuerzo colectivo
de la nación y del pueblo argentino para honrar sus compromisos". El
intento absurdo del juez Griesa por orillar a Argentina a un
"incumplimiento técnico" no es más que "solo un modo sofisticado de
intentar ponernos de rodillas ante usureros de carácter global",
advierte. También implica que está preparada para emprender acciones
legales en el futuro, aunque no se anunció nada específicamente. Al
momento en que se leía el anuncio, el juez Griesa aún no había
respondido a la solicitud de Argentina de una suspensión de su fallo
inicial estableciendo que el gobierno tenía que darle "trato igual" a
los buitres y a los tenedores de bonos de la deuda reestructurada, pero
si lo hizo una hora después de que se dio a conocer el comunicado,
negando la suspensión con solo una frase: "no es apropiada".
La
Presidencia ha desafiado directamente el fallo desquiciado de Griesa al
anunciar que han procedido a pagar los $832 millones de dólares que se
vencen el 30 de junio a los tenedores de bonos de la deuda
reestructurada, incluyendo depósitos que totalizan $539 millones en
cuentas del Banco Central argentino en el Banco de Nueva York-Mellon; el
fideicomiso para el pago de sus tenedores de bonos es BONY. La decisión
se hizo mediante una "decisión soberana de la República de Argentina"
dice el comunicado de prensa, ratificando su firme y resoluta voluntad
porque "la República Argentina cumplirá con sus obligaciones, pagará su
deuda, honrará sus compromisos como lo viene haciendo para terminar con
el artilugio de considerar una decisión judicial absurda con efectos
sistémicos a nivel internacional, como un 'default técnico' ".
El
multimilmillonario Paul Singer, dueño del fondo buitre NML,
inmediatamente se puso histérico, exigiéndole al juez Griesa que
declarara a Argentina en desacato de la corte por tratar de pagarle a
los tenedores de bonos, pero no a los buitres. Griesa convocó a una
reunión con los abogados de ambas partes para las 10:00am del 27 de
junio.
El comunicado de Argentina no solo afirma que los
Estados Unidos —es decir, el Presidente de EU— carga con "la
responsabilidad internacional que le cabe por las decisiones de su poder
judicial, al agente fiduciario, a las entidades financieras
involucradas, a los litigantes, y al mismo juez Thomas Griesa"; sino que
también le recuerda a Obama que el fallo del tribunal de Griesa
"vulnera el principio de inmunidad soberana vigente en ese país (EU)
como norma de jerarquía institucional superior e interpreta además en
forma antojadiza y absurda el principio de 'pari passu' ".
"Acatar una sentencia no puede exigir el incumplimiento de las obligaciones asumidas" por Argentina, advierte la Presidencia.
Fuente: LaRouche Pac