El ataque a Siria desembocaría en una catástrofe nuclear
La operación militar norteamericana contra Siria implica el peligro de una catástrofe nuclear de envergadura regional. Durante el golpe a Damasco puede quedar deteriorado el reactor nuclear situado en sus proximidades. Incluso si la propia instalación queda a salvo, la derrota de las tropas gubernamentales permitirá a los extremistas hacerse con materiales físiles.
En
las cercanías de Damasco se encuentra un reactor de reducida dimensión
de fabricación china. En este se usa combustible uranio-aluminio con
uranio de calidad "militar". En su tiempo, el proveedor chino entregó a
Siria casi un kilo de uranio militar junto con combustible para el
reactor. Por eso, el deterioro de esta instalación sería una verdadera
catástrofe, advirtió el portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia,
Alexánder Lukashévich:
–Si
un proyectil va a parar, premeditadamente o no premeditadamente, al
reactor de marras, fuente de neutrones, las consecuencias pueden ser,
sin exageración, catastróficas. Esto significará la contaminación de los
terrenos adyacentes con uranio concentrado y productos de su
desintegración. Tampoco se podrá garantizar el ulterior registro,
control y conservación de material radiactivo en esta instalación.
Un
peligro más consiste en que a consecuencia del golpe las fuerzas
gubernamentales podrán perder el control sobre este reactor nuclear. En
tal caso, los extremistas se apropiarán de materiales radiactivos. Y
pese a que no podrán crear una verdadera bomba nuclear, las secuelas
serán muy peligrosas, advierte Ígor Jojlov, experto del Instituto de
Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias
de Rusia:
–La
cuestión reside en que el reactor que se encuentra en Siria, no tiene
tecnologías que permitan construir una bomba atómica. Pero a base del
mismo se puede hacer la llamada bomba atómica sucia. Y lo esencial es
que en tal caso no se podrán controlar los correspondientes materiales
radiactivos.
A
fin de evitar consecuencias catastróficas del golpe a Damasco, el
Ministerio de Exteriores de Rusia exhortó al mundo a llamar la atención
sobre este problema, dijo a nuestra emisora Alexánder Likashévich:
–Con
el fin de evitar el desarrollo de los acontecimientos por un escenario
negativo, llamamos insistentemente al secretariado del Organismo
Internacional de Energía Atómica a que reaccione operativamente ante la
situación que se da y a que presente a los Estados miembros de esta
entidad un análisis de riesgos relacionados con los posibles golpes
norteamericanos al reactor en miniatura, fuente de neutrones y a otras
instalaciones en la República Árabe de Siria.
Cabe
añadir que además de amenazas directas para la seguridad nuclear, el
ataque a Siria implica también las indirectas. La cuestión está en que
dicha campaña será un argumento de peso para Irán a favor de la creación
de su propia arma nuclear. Los regímenes de Sadam Husein o de Muamar
Gadafi no eran más odiosos que el de los Kim en Corea del Norte. Sin
embargo, nadie se atreve a atacar a Corea del Norte porque se sabe que
esta tiene una bomba atómica primitiva. Si se derroca a Bashar Asad
con ayuda de EEUU, Irán sería el siguiente en la cola de países sujetos
a una "democratización coercitiva". Para evitar tal suerte, las
autoridades de la República Islámica tratarán de asegurarse por medio de
su propia bomba nuclear. Y si ocurre tal cosa, así procederían sus
vecinos: Turquía y Arabia Saudita y en pos de ellos, otros países "del
umbral". Como resultado, se causará un daño irreparable al régimen de no
proliferación.
vs/lj/sm
Fuente: La Voz de Rusia.