
Libia en este caso no está peor ni mejor que hace un año, cuando Gadafi era amigo de los líderes del mundo (Juan Carlos I a la cabeza), y lo que está ocurriendo allí no es casual, como no lo es el ánimo inaplazable de invadirlos. Vuelvo a recordar que en Rwanda y el Congo se dejó perpetrar la mayor carnicería de África y no sólo no se intervino, sino que se retiraron las tropas de la ONU para que se descuartizaran con más libertad. Hablamos de millones de muertos, pero sin petróleo, claro.
Lo que ahora es una obligación moral: salvar a los Libios, entonces era la contraria; la no injerencia. Dicho esto… ¿qué tiene que ver con las hipotecas? Vamos a ello.
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Fuente:El Proyecto Matriz.